viernes, 23 de enero de 2026

ReactOS cumple 30 años

Treinta años pueden no parecer nada (🎵qué feliz la mirada🎵) en la historia de la informática, pero en términos de desarrollo de software libre son prácticamente una eternidad. Es el caso de ReactOS, el conocido proyecto de código abierto que busca ofrecer una alternativa funcional y compatible con Windows. Un sistema operativo que, pese a las dificultades, ha logrado mantenerse vivo durante tres décadas y que hoy celebra un hito que muy pocos proyectos de su tipo pueden alcanzar.

Los orígenes de ReactOS se remontan a mediados de los años noventa, cuando varios desarrolladores retomaron la ambición del fallido proyecto FreeWin95, que pretendía clonar Windows 95. Sin embargo, ReactOS optó por un camino diferente: en lugar de replicar la interfaz de usuario, se centró en crear un núcleo (kernel) similar al de Windows NT. Esta decisión marcaría el enfoque técnico del proyecto, abriendo la puerta a una mayor compatibilidad con aplicaciones y controladores del ecosistema Windows.

Tras varios años de trabajo fragmentado y sin una base sólida, el proyecto dio un paso importante en 2003, cuando se lanzó ReactOS 0.1.0. Aquel primer hito ya era capaz de arrancar desde un CD y ofrecía una interfaz de línea de comandos básica. Desde ese momento, el proyecto empezó a ganar notoriedad, aunque también enfrentó obstáculos serios. Entre 2003 y 2006, las dudas sobre el posible uso de código propietario de Microsoft llevaron a una congelación del desarrollo y a una auditoría completa del repositorio, con el fin de evitar cualquier posible conflicto legal.

Superada esa fase crítica, ReactOS entró en una década de avances sostenidos con la serie 0.3.x, desarrollada entre 2006 y 2016. Durante este periodo se introdujeron novedades tan importantes como el soporte de red, la inclusión de un sistema de gestión de paquetes y la implementación del controlador UniATA, que permitió utilizar discos duros SATA y acceder a particiones mayores de 8 GB. Aunque ReactOS aún estaba lejos de ser un sistema operativo de uso general, su madurez técnica empezaba a consolidarse.

Desde 2016 hasta hoy, el desarrollo se ha centrado en la versión 0.4.x, que sigue siendo la rama activa del sistema. Entre sus avances destacan el soporte para depuración del kernel mediante WinDbg (cuando se compila con MSVC), la inclusión de una interfaz gráfica renovada basada en el modelo de Windows Explorer, y la mejora general del sistema en términos de compatibilidad, estabilidad y usabilidad. A pesar de su estado aún alfa, ReactOS puede ejecutar con solvencia una variedad de programas clásicos de Windows, incluyendo juegos como Hover!.

Uno de los aspectos más singulares del proyecto ha sido siempre su comunidad. En una entrada conmemorativa, el desarrollador principal Carl Bialorucki ha recordado la evolución del sistema, y ha recuperado testimonios históricos como el de Eric Kohl, autor de la primera pila de drivers de almacenamiento para ReactOS. Kohl relata cómo adaptó el command.com de FreeDOS para crear el primer intérprete de comandos del sistema, y cómo la comunidad, lejos de los egos y conflictos habituales en otros proyectos, se distinguía por su amabilidad y apertura al debate constructivo.

ReactOS ha sabido conservar esa filosofía incluso en tiempos difíciles, y ahora mira hacia el futuro con varias líneas de trabajo abiertas. Entre los proyectos en curso figuran un nuevo entorno de compilación para desarrolladores, la integración de controladores NTFS y ATA más modernos, soporte para WDDM (la arquitectura gráfica de Windows), y la implementación de ASLR tanto en el espacio del núcleo como en el espacio de usuario, lo que reforzará la seguridad del sistema.

Resulta llamativo que, pese a no haber alcanzado nunca una versión 1.0, ReactOS siga despertando interés y manteniendo una base de usuarios y desarrolladores activos. Su enfoque como “Windows libre” es tan relevante hoy como lo era en sus inicios, especialmente en un contexto donde la dependencia del software propietario sigue siendo un tema candente. Muchos usuarios valoran su capacidad de ejecutar aplicaciones y drivers de Windows sin necesidad de aceptar las condiciones de uso de Microsoft.

Treinta años después de su nacimiento, ReactOS es mucho más que una curiosidad técnica. Representa la persistencia de una visión: la de ofrecer una alternativa real, abierta y accesible al sistema operativo más extendido del mundo. Y aunque todavía quede camino por recorrer, su simple existencia es un triunfo del software libre y de una comunidad que nunca ha dejado de creer en lo que hace.

Saludos.

domingo, 30 de marzo de 2025

ReactOS el «Windows de código abierto» recibe una actualización

ReactOS, el proyecto de crear un «Windows de código abierto» acaba de recibir una actualización con mejoras y corrección de errores. Teniendo en cuenta que ya habían pasado algunos años desde la última actualización, podemos confirmar que el proyecto, al menos, sigue vivo.

Más allá de macOS, Linux o Chrome OS, hay otras alternativas a Windows menos conocidas, muchas de ellas derivados de UNIX como BSD. No pueden considerarse como un reemplazo para la mayoría de usuarios, pero ahí están para el que quiera probar y usar otras cosas. ReactOS es bien distinto, porque quiere ser un ‘Windows sin Microsoft’.

Nació como un «clone» de Windows 95 con el objetivo final de ejecutar sus aplicaciones y juegos desde otro sistema. Pero nativamente, sin emuladores. Es totalmente gratuito y de código abierto y de hecho forma parte del ecosistema FOSS, re-utiliza y colabora con otros proyectos de software libre y en especial con Wine para mejorar la ejecución de software de Windows, fuera de Windows.

ReactOS 0.4.15

El número de la nueva versión ya te da una idea de que esto es un proyecto a larguísimo plazo. Y es que las dificultades para desarrollarlo son enormes teniendo en cuenta que Microsoft Windows es un código cerradísimo al que nadie tiene acceso.

ReactOS 0.4.15 incluye nuevos controladores de almacenamiento lo que debería mejorar la estabilidad general y la compatibilidad con unidades UDB, así como nuevos controladores de red. También hay numerosas actualizaciones en la compatibilidad con fuentes, el shell del escritorio, las API de Windows, los temas y los cuadros de diálogo de archivos. Debería haber un incremento del rendimiento gracias a las mejoras en el almacenamiento en caché y la gestión de la memoria, comentan en las notas de la versión.

También se ha añadido compatibilidad con LiveUSB gracias a importantes modificaciones en el gestor de Plug and Play del kernel de ReactOS. Ello debe mejorar la compatibilidad con controladores de terceros. Otros cambios menores han llegado para la interfaz gráfica de usuario que facilita su manejo frente al instalador en modo texto «USETUP» que incluye desde su inicios. Por otro lado. ya es posible arrancar con la pila de audio de Windows, aunque en ese apartado (como en casi todos) aún hay problemas a resolver.

ReactOS 0.4.15 es también la primera versión compatible con la arquitectura de 64 bits (amd64), al menos lo suficiente como para llegar al escritorio. Sin embargo, no hay una versión de 64 bits disponible para descargar, probablemente porque ReactOS aún está trabajando en su propia versión de WOW64. La corrección de errores ha sido numerosa, se ha solucionado el problema de los iconos incorrectos del escritorio y se han aumentado el tamaño de los iconos de la barra de tareas. El desarrollo también incluye compatibilidad nativa con archivos ZIP.

Descarga e instalación

Las imágenes de disco para ReactOS 0.4.15 ya están disponibles en el proyecto oficial SourceForce. Estas imágenes te proporcionarán un entorno de arranque en tiempo real. Puedes montarla en una máquina virtual (recomendado para pruebas) o puedes instalarlo en hardware nativo usando una unidad USB y preparando el medio con herramientas como Rufus, igual que haríamos con una instalación de Windows.

Los requisitos del sistema para ReactOS son mínimos y cualquier máquina de la última década (o anteriores) pueden cumplirlo, ya que solo requiere un procesador x86 (compatible con Pentium o posterior), 64 MB de RAM, una unidad de almacenamiento con al menos 450 MB de espacio libre y una partición de arranque FAT16/FAT32. Necesitarás 2 GB de almacenamiento adicional para instalación de juegos o aplicaciones.

Resumen: el Windows de código abierto sigue vivo aunque las dificultades para su progreso son evidentes y, hoy por hoy, si quieres ejecutar software más moderno (de Windows sin Windows) la capa de compatibilidad Wine/Proton en Linux sigue siendo una opción mucho mejor.

Saludos.