Microsoft ha publicado Windows 11 26H2 en versión preliminar y ya
está disponible para los participantes del programa de prueba, Windows
Insider. Se espera que la versión estable esté disponible en pocos
meses, seguramente en el mes de octubre.
Quizá te sorprenda que Windows 11 26H2, siendo la única actualización anual del año, no incluya novedades de interés ni nuevas características.
Para entenderlo, tienes que saber que Microsoft cambió la estrategia de
desarrollo y lanzamiento de versiones con el objetivo de mejorar un
Windows 11 en estado -digámoslo suavemente- insuficiente. Según la compañía, «este
método se centra en ofrecer una experiencia de actualización predecible
y con mínimas interrupciones para consumidores, empresas y
profesionales TI».
Windows 11 26H2, en marcha
La puesta en marcha del programa de mejora Windows K2
sigue esta línea. La nueva versión utiliza el mismo modelo de servicio
compartido que las versiones recientes, disponibles anualmente en la
segunda mitad del año. Los dispositivos compatibles reciben esta
actualización de características como un pequeño paquete de habilitación en lugar de un reemplazo completo del sistema operativo.
El modelo contrasta con la opinión de los más críticos (y consumidores en general) que piden una versión global que a modo de Service Pack
solucione los graves problemas del sistema. Microsoft ha optado por
otra línea, más lenta, pero quizá más segura, paquetes de habilitación
que activan o desactivan cambios ya presentes.
Los paquetes de habilitación son pequeños, a menudo de menos de 500
KB, y funcionan activando código latente ya presente en el sistema
operativo. Dado que la plataforma en sí no cambia, la instalación es más
rápida y suele ser menos problemática que una actualización
completa. En la parte positiva, en los equipos que ya ejecutan Windows
11 24H2 o 25H2, la actualización debería consistir en una descarga
rápida, un solo reinicio y unos minutos de instalación, sin cambios
visibles en el escritorio.
Y es que las nuevas funciones ya no están ligadas a las versiones anuales.
En cambio, Microsoft las distribuye mediante actualizaciones
acumulativas mensuales, lo que permite que los cambios se implementen de
forma continua. Como ejemplo, las actualizaciones recientes han puesto
el foco en el rendimiento con el despliegue del modo de baja latencia.
Como resultado, la «actualización de funciones» anual ahora funciona más
como un indicador de mantenimiento que como la principal forma en que
llegan las nuevas funciones. Este modelo también modifica lo que
representa un número de versión. Pasar de 24H2 a 26H2 no incorpora
nuevas funcionalidades; simplemente mantiene el mismo código base, pero
adelanta el plazo de soporte para esa instalación.
Soporte y requisitos de Windows 11 26H2
La 26H2 extenderá su soporte hasta octubre de 2028
para las versiones Home, Pro, Pro EDU y Pro para estaciones de trabajo.
Las versiones Enterprise, Education e IoT Enterprise recibirán
actualizaciones hasta octubre de 2029, de acuerdo con el modelo de ciclo
de vida estándar de Microsoft.
Los requisitos de hardware no han cambiado sobre lo conocido.
Cualquier sistema actual capaz de ejecutar Windows 11 24H2 o 25H2, con
al menos 4 GB de RAM, 64 GB de almacenamiento y un procesador de doble
núcleo de 64 bits, será compatible con la nueva versión. La versión
independiente, Windows 11 26H1, está vinculada a plataformas de silicio
con arquitectura ARM, Snapdragon X2 y el reciente RTX Spark
de NVIDIA. Basado en una plataforma base diferente, no introduce
funciones exclusivas para el usuario, por lo que para la mayoría de los
usuarios que seguimos con x86 no representa una actualización
significativa.
Resumiendo. Windows 11 26H2 no te va a emocionar. Windows ahora evoluciona mediante actualizaciones constantes e incrementales, en lugar de renovaciones periódicas.
Los cambios más importantes llegan a través de parches mensuales,
mientras que las versiones anuales sirven principalmente para mantener y
ampliar la plataforma. Microsoft no ha aclarado si este modelo se
mantendrá en el futuro y si, en paralelo, está desarrollando un Windows
12 que definitivamente devuelva la confianza en el ecosistema.
Corría el 24 de junio de 2021 cuando Microsoft anunció Windows 11.
Presentación a bombo y platillo para una nueva versión del sistema
operativo dominante de los escritorios informáticos de consumo que
terminó lanzándose el 5 de octubre de ese mismo año.
Su llegada se produjo en un momento ideal para la industria de la
computación, después de que la pandemia del COVID provocara un gran
impulso en la venta de PCs y arrastrara el tirón provocado en 2020 por
la necesidad de nueva infraestructura cuando tuvimos que encerrarnos en
casa para frenar la pandemia. Contando con el inmenso dominio del canal
informático, Microsoft lo tenía todo a favor, pero cinco años después de
su anuncio, podemos confirmar que los turbios presagios se han
cumplido.
Y es que la cadencia de lanzamiento de versiones buenas-malas que
acompañan a Windows desde tiempos inmemoriales es bien conocida. Windows 11 tocaba malo y se ha cumplido.
Windows 11 cumple cinco años
Desde su mismo anuncio ya dijimos que la nueva versión parecía un Windows 10.5 tuneado.
Aún así, y a primera vista, prometía novedades de interés. Visualmente
mostraba cambios relevantes de modernidad, una interfaz de usuario
rediseñada con un menú de inicio y una barra de tareas completamente
nuevos, menús contextuales renovados, mejoras en los escritorios
virtuales o en la función de ajuste de ventanas. Microsoft recuperó los
Widgets de Windows, incluyó una nueva versión de Microsoft Store,
prometió mejorar la seguridad, añadir compatibilidad oficial con
aplicaciones de Android y muchísimo más.
Fue un espejismo y pronto comprobamos las graves
inconsistencias de la interfaz de usuario, y la falta de personalización
con decisiones incomprensibles como no poder mover la falta de tareas y
un menú de inicio mucho peor que los precedentes. Existe un viejo dicho
en informática que puede aplicarse a cualquier ámbito de la vida y que
reza «si funciona, no lo toques». Microsoft tocó Windows 10 y
el resultado fue una versión mucho peor a la precedente. Se esperaban
mejoras rápidas y contundentes como sucedió en Windows 10, pero cinco
años después aún estamos esperando.
El resultado es que Windows 11 no ha sido un reemplazo viable
para millones de usuarios. Al contrario; por momentos ha sido una
pesadilla y la reputación de Windows como plataforma ha caído a niveles
de Windows 8. A pesar de ofrecerse gratuitamente, Windows 11 ha tardado la friolera de cuatro años en superar a Windows 10 en cuota de mercado.
Y ello a pesar de la estrategia de Microsoft suspendiendo las licencias
de Windows o eliminando la entrega de características, cuando no usando
actualizaciones forzadas.
El dato de cuota de mercado es una muestra de la mala acogida y de todo lo que falta por hacer
para ganar la confianza de los usuarios, actuando en aquellos problemas
que han derivado en esta situación y que van más allá de la
inconsistencia de la interfaz, lo primero que ve el usuario al arrancar
el sistema.
El caos de los requisitos de hardware
Microsoft aumentó los requisitos mínimos de hardware para instalar
Windows 11. Si el aumento de memoria RAM y capacidad de almacenamiento
era razonable y estaban en línea con lo que ofrecían los ordenadores
modernos, la obligatoriedad del TPM y el Secure Boot bajo el argumento
de «mejorar la seguridad» fue cuestionable.
Aunque Microsoft dijo que sería «inflexible» al exigirlos la realidad
superó a la ficción y -como dijimos desde el primer día- Windows 11 ha
podido instalarse en -casi- cualquier PC actual. Desde el primer momento
se lanzaron scripts
de terceros capaces de omitir todos los requisitos de hardware,
permitiendo la instalación y actualizaciones en PCs físicos no
compatibles y también en máquinas virtuales, una limitación adicional
que Microsoft impuso cerca del lanzamiento del sistema.
Quizá para evitar que los usuarios rompieran sus sistemas
mediante el uso de scripts de terceros no estandarizados o adoptando una
postura pragmática viendo que la cuota de Windows 11 no aumentaba, Microsoft terminó por autohackearse describiendo la manera de instalar Windows 11 en equipos no compatibles mediante un simple cambio en el registro.
Un auténtico caos de gestión que ha penalizado el despliegue de
Windows y ha dejado fuera a millones de máquinas que funcionaban
perfectamente con Windows 10.
Fiabilidad desastrosa
El problema más grave de Windows 11 ha sido su estabilidad. Y viene de lejos. La calidad de software de Windows
es deficiente y no ha habido semana que un nuevo fallo se acumulase a
la larga lista de errores por solucionar. Hasta en Microsoft admitieron
que Windows 11 estaba roto. Una bola de nieve que se alimentó en cada nueva actualización y que habló a las claras de un control de versiones deficiente, cuando no inexistente que en plena etapa de desidia no aprovechó el gran programa de prueba que suponía Windows Insiders.
Si un parche resolvía problemas anteriores, provoca otros en un
círculo vicioso que no parece tener fin. Sea en el desarrollo del mismo
sistema operativo o por los de terceros que trabajan para alimentar de
aplicaciones o controladores su gigantesco ecosistema, no parece haber
manera de lanzar una actualización libre de errores que se repiten de
manera aleatoria.
La firma de Redmond ha reducido la entrega de versiones mayores
del sistema a una sola versión anual y en los últimos meses, hemos
notado que Microsoft está controlando la situación. Solucionar el tema
de la fiabilidad es urgentísimo porque de ahí parte todo lo demás.
Más Bloatware, más publicidad
Windows 11 llegó con demasiados anuncios, recomendaciones, sugerencias, avisos, recordatorios, estímulos…
Algunos poco disimulados y otros que forman parte de esos patrones
oscuros que gusta usar en Microsoft. A ellos se une la cantidad de
Bloatware que le acompaña y que parece un problema cronificado en
Windows.
La instalación por defecto de Windows 11 se entrega lleno de
software basura, aplicaciones y servicios inútiles que penalizan la
experiencia del usuario, ocupan recursos de almacenamiento o memoria de manera innecesaria, rebajan el rendimiento y la estabilidad y hasta afectan a la seguridad en los casos más graves.
Además, Microsoft sigue utilizando el monopolio de Windows como
plataforma de lanzamiento para sus aplicaciones y servicios. La
estrategia va más allá del Bloatware relegando las soluciones de los
rivales que no tienen la ventaja de un ‘Windows’ propio. Los OEM también
instalan otra buena cantidad de aplicaciones y servicios, la inmensa
mayoría de poca utilidad y entre todos producen un sistema infladísimo
sin necesidad salvo para sus cuestiones comerciales y no la de los
usuarios. Microsoft y sus socios deben ser conscientes de la necesidad
de un Windows sin Bloatware. si quieren recuperar la confianza de los usuarios.
Mal rendimiento
El rendimiento de Windows 11 es otro punto de debate en torno al último sistema operativo de Microsoft. Más lento que Windows 10 en la mayoría de tareas
(no digamos ya frente a otros anteriores como Windows 7) parte de la
cuestión es lo que veíamos en el punto anterior, la inmensa cantidad de
servicios y aplicaciones preinstalados que chupan recursos de manera
innecesaria.
Aunque Microsoft ha comenzado por desplegar mejoras puntuales como el ‘perfil de baja latencia’, la situación exige una optimización profunda del código base.
Sin ello, no será sencillo mejorar el rendimiento y más en una época
actual donde no sobran los recursos por la crisis de semiconductores.
Otra opción es lanzar versiones específicas, por ejemplo una para juegos
que impulse el modo Xbox en Windows y compita con el SteamOS y la Steam Machine 2 de Valve. No será fácil.
Llega la IA para complicar la situación
Microsoft ha prometido un cambio de rumbo en la estrategia inicial de
incluir funciones de IA en Windows 11 tras las críticas de los usuarios
en torno al ‘Microslop’.
Aún estamos a la espera de ver que la compañía apueste por un ejercicio
de inteligencia humana y no de funciones IA que no solamente son
innecesarias, sino que ocupan recursos de hardware y gastan miles de
horas de desarrollo que deberían dedicarse a mejorar la estabilidad o el
rendimiento.
Este despliegue forzado ha empañado los esfuerzos de Microsoft en
torno a la IA y ha provocado un importante rechazo de unos usuarios que
no pueden entender cómo el gigante del software se ha centrado en ello
cuando la gran prioridad es arreglar los graves problemas del sistema. La situación llegó a su punto álgido cuando el jefe de Windows, Pavan Davuluri, tuiteó que Windows evolucionaría hacia un sistema operativo agente, lo que generó miles de respuestas abrumadoramente negativas que rechazaban el plan.
Microsoft parece haber escuchado, retirando esas integraciones
forzadas de IA de baja calidad y funciones intrusivas de Copilot
integradas en todo el sistema operativo, que acumulaban más problemas en
vez de resolverlos. Es tan sencillo como ofrecer un controlador que
elimine o habilite este tipo de funciones. Pero como todo en Windows, no
será sencillo.
¿Hay solución cinco años después?
Solo el último año, y después de unas críticas furibundas que avergonzarían a cualquiera, Microsoft ha reaccionado con un programa Windows K2 que debe solucionar los numerosos y graves problemas del sistema operativo. Los usuarios suspiramos por un sistema rápido, ligero y fiable,
y ello implica invertir en solucionar los problemas comentados, revisar
a fondo la interfaz de usuario; retirar el Bloatware y la publicidad;
mejorar el rendimiento; dejar como elementos opcionales todo lo de la IA
o impulsar Windows Insider como ayuda en el lanzamiento de
actualizaciones.
En definitiva, invertir en mejorar la experiencia y recuperar la confianza de los usuarios. ¿Estamos
a tiempo o a estas alturas no hay solución y habrá que esperar al
siguiente sistema bueno, presumiblemente Windows 12?.
GEEKOM refuerza sus descuentos en Mini-PC con dos equipos
basados en APUs AMD que buscan cubrir perfiles de usuario distintos
dentro del mismo formato compacto. Por un lado tenemos el
GEEKOM A6, que apuesta por una configuración más
equilibrada con un AMD Ryzen 7 6800H y gráficos
AMD Radeon 680M. Por otro lado tenemos un GEEKOM A7
MAX que sube el listón con un AMD Ryzen 9 7940HS y
gráficos Radeon 780M. Esta se trata de una combinación más
orientada a quienes necesitan un extra de rendimiento en CPU
mononúcleo, multitarea y una GPU capaz de ejecutar juegos modernos
en calidades gráficas bajas. Y más ahora que llegará el soporte de
AMD FSR 4.1.
Ambos equipos también ponen el foco en la calidad de
construcción, algo importante en un segmento donde muchos
Mini-PC apuestan por diseños más básicos y el bajo coste. El GEEKOM
A6 utiliza un chasis de aleación de aluminio en un
formato muy compacto, mientras que el GEEKOM A7 Max apuesta por
una carcasa metálica más robusta, conectividad más
avanzada y un diseño claramente enfocado a un uso más intensivo o
profesional. Ambos equipos han pasado por numerosas pruebas
de fiabilidad (golpes, caídas, vibración, temperatura y
humedad extrema, niebla salina y durabilidad de puertos).
GEEKOM A6: Mini-PC muy equilibrado a un precio de 489 euros con
los descuentos
Tal y como te indicábamos, el GEEKOM A6 esun ordenador compacto y muy
equilibrado. Es ideal para quienes buscan un equipo
pequeño, silencioso y con potencia suficiente para el día a día. Su
base es una APU AMD Ryzen 7 6800H, la cual ofrece
una CPU de 8 núcleos y 16 hilos Zen 3 que puede
alcanzar hasta 4,70 GHz. La CPU se acompañada de unos gráficos
integrados AMD Radeon 680M basados en RDNA 2.
Suficiente para uso multimedia, y juegos poco exigentes.
Esta combinación permite al GEEKOM A6 moverse con soltura en
tareas de oficina, navegación intensiva, teletrabajo, reproducción
multimedia, edición ligera de vídeo o fotografía, e incluso juegos
poco exigentes o títulos competitivos ajustando resolución y
calidad gráfica. No es un equipo pensado para sustituir a
un PC gaming con GPU dedicada, pero sí ofrece un
rendimiento gráfico muy superior al de muchas soluciones integradas
más básicas. Esta APU se acompaña de 16 GB de memoria
RAM DDR5 junto a un SSD NVME PCIe 4.0 de 1 TB de
capacidad.
Este hardware se esconde dentro de un chasis de aleación de
aluminio con unas dimensiones de 112,4 × 112,4 × 37 mm de altura.
Es así un equipo muy fácil de colocar en cualquier mesa, detrás de
un monitor gracias al soporte VESA, o incluso de viaje. En cuanto a
conectividad, el equipo también viene bastante completo para su
tamaño. Incluye USB4, 4x USB 3.2, 2x HDMI,
Ethernet a 2,5 Gbps, lector de tarjetas SD,
Wi-Fi 6E, Bluetooth 5.2 y soporte para hasta
cuatro monitores con resoluciones de hasta 8K. Su precio, con
el código descuento CIA625, es de 489
euros.
GEEKOM A7 Max: más potencia a cambio de aumentar tu presupuesto
hasta los 615 euros
El GEEKOM A7 Max juega en una liga
superior, y un claro ejemplo de ello es la APU
AMD Ryzen 9 7940HS. Esta ofrece ya un procesador
de 8 núcleos y 16 hilos bajo la arquitectura
Zen 4. Además de integrar los gráficos Radeon
780M, una iGPU RDNA 3 claramente más potente que la Radeon 680M. Es
la iGPU encontrada en la mayoría de handhelds con el AMD Ryzen Z1
Extreme como la ASUS ROG Ally original. Esta se beneficiará del AMD
FSR 4.1, lo que ayudará mucho en juegos.
Este salto de hardware convierte al A7 Max en una opción más
adecuada para cargas de trabajo exigentes, multitarea pesada,
edición de contenido, uso profesional, creación multimedia
y juegos a 1080p con ajustes lógicos
(bajos/medios). La Radeon 780M no sustituye a una gráfica dedicada
de gama media, pero añade mucha más versatilidad. Al igual que el
modelo anterior, esta APU se acompaña de 16 GB de
RAM DDR5 y SSD de 1 TB. Cuando la RAM
baje de precio, tienes una ranura disponible para aumentarla a 32
GB (soporta hasta 64 GB).
Donde también marca diferencias frente al A6 es en conectividad.
El GEEKOM A7 Max incorpora doble Ethernet de 2,5 Gbps, dos
USB4 de 40 Gbps, soporte para hasta cuatro pantallas,
resolución de hasta 8K y una configuración más pensada para
escritorios avanzados, servidores domésticos, teletrabajo con
varios monitores o entornos profesionales. En resumen, el A6 encaja
mejor como mini PC compacto de gran relación calidad-precio,
mientras que el A7 Max es la opción más potente, más completa y
mejor preparada para el usuario que necesita más margen de
rendimiento y conectividad. El precio del GEEKOM A7 Max,
con el código descuentoCIA7X20,
es de 615,20
euros.
AMD ha reconocido un fallo con sus últimos
drivers en llegar al mercado, concretamente los
Adrenalin Edition 26.6.2 en Windows 10, y el
problema afecta directamente a usuarios con gráficas RX que, tras
instalar el driver, pueden encontrarse con un aviso amarillo en el
Administrador de dispositivos. La compañía ha publicado el artículo PA-622
para explicar el caso, y la solución oficial, por ahora, consiste
en volver al driver anterior, es decir, hacer un rollback
de manual.
No es para nada común y este error corta una racha increíble de
drivers de los rojos que, siendo total novedad desde inicios del
año pasado, estaba siendo una rama mucho más estable que la de su
gran rival de color verde. Por desgracia, dicha racha se corta
aquí, y de una manera bastante abrupta.
AMD pide a los usuarios de Windows 10 que vuelvan al driver
anterior y desinstalen los Adrenalin 26.6.2
El fallo aparece después de instalar estos Adrenalin 26.6.2,
momento en el que, según AMD, su software puede dejar de abrirse y
mostrar un aviso relacionado con una incompatibilidad entre
la versión del software y el driver gráfico instalado. En
la práctica, Windows detecta un problema con la instalación del
driver, marca la RX de turno con advertencia dentro del
Administrador de dispositivos y deja al usuario sin una instalación
funcional del driver en cuestión.
AMD no ha publicado todavía una corrección definitiva, pero sí
dice es que sus ingenieros están investigando el problema y que
habrá un arreglo, un hotfix, cuando esté
disponible. Mientras tanto, la recomendación oficial para los
usuarios afectados es revertir a sus Adrenalin Edition 26.6.1, que
quedan como solución temporal hasta que la compañía distribuya una
versión corregida o un parche específico.
Las más afectadas son las RX 7000, aunque hay algunas RX 9000
en liza
El dato importante es que el aviso oficial de AMD se
centra en Windows 10 y no en Windows 11, donde además se
recoge que los reportes se están concentrando en ese SO solamente y
que no se están viendo casos equivalentes en el último de
Microsoft, lo cual es muy curioso.
También hay reportes de usuarios donde el problema aparece como
código 43 en el Administrador de dispositivos, un
error que Windows muestra cuando detiene un dispositivo porque ha
informado de problemas, aunque AMD no utiliza esa etiqueta concreta
en su artículo de soporte si que deja caer que podría ser el error
más común.
El cambio casi dramático para algunos usuarios está en el
contenido de Adrenalin 26.6.2, ya que como sabemos, versión
traía FSR 4.1 para las Radeon RX
7000, basadas en RDNA 3, así que volver a 26.6.1 implica
quedarse sin esa novedad hasta que AMD arregle el driver.
También hay reportes aislados que apuntan a las Radeon RX 9000,
aunque aparecen como casos menos numerosos para estos problemas.
Con lo que hay ahora mismo publicado, la ruta indicada para los
afectados en Windows 10 es quitar estos Adrenalin 26.6.2,
instalar 26.6.1 y esperar a que AMD cierre el
problema con una actualización corregida, aunque no han
dado fechas siquiera.
FSR 4.1 ya está disponible oficialmente para las Radeon RX 7000. AMD cumple así el calendario que anunció el pasado mes de mayo
y lleva su última tecnología de reescalado basada en inteligencia
artificial a una generación anterior de tarjetas gráficas. Sin embargo,
la noticia más interesante no está únicamente en ese lanzamiento. La
compañía también ha confirmado que trabaja en una versión específica para GPUs integradas RDNA 3 y RDNA 3.5, una decisión especialmente relevante para portátiles, mini-PCs y consolas portátiles basadas en hardware Ryzen.
La llegada de FSR 4.1 a las Radeon RX 7000 se produce a través de los nuevos controladores Adrenalin 26.6.2,
y permitirá a los propietarios de estas tarjetas acceder a una
tecnología que hasta ahora permanecía ligada a las Radeon RX 9000. AMD
asegura que el soporte estará disponible en más de 300 juegos y destaca
que esta implementación oficial ofrece mejores resultados tanto en
calidad de imagen como en rendimiento frente a las soluciones no
oficiales que la comunidad había desarrollado durante los últimos meses.
No es un detalle menor. Antes de este lanzamiento ya existían DLL
modificadas y otros métodos que permitían activar versiones adaptadas
de FSR 4 en determinadas Radeon RX 7000. Aquellas soluciones demostraron que el hardware era capaz de ejecutar esta tecnología,
pero no podían ofrecer el mismo nivel de validación, compatibilidad y
optimización que una implementación desarrollada directamente por AMD.
La compañía también ha aprovechado este anuncio para mostrar algunos ejemplos prácticos. En títulos como Crimson Desert, Mafia: The Old Country o Forza Horizon 6,
FSR 4.1 consigue mejorar tanto la tasa de imágenes por segundo como la
calidad visual respecto a versiones anteriores de FidelityFX Super
Resolution. El salto más importante se encuentra en la reconstrucción de
imagen mediante modelos de aprendizaje automático, una técnica que
permite reducir artefactos visuales, mejorar la estabilidad temporal y
ofrecer una representación más precisa de detalles complejos como
vegetación, partículas u objetos de pequeño tamaño.
Detrás de este lanzamiento existe además un importante trabajo de
adaptación técnica. La versión original de FSR 4 fue diseñada para
aprovechar las capacidades FP8 de los aceleradores de IA integrados en
la arquitectura RDNA 4. Sin embargo, las Radeon RX 7000 utilizan
aceleradores optimizados para operaciones INT8. Esto ha obligado a AMD a desarrollar y validar una implementación específica capaz de mantener un buen equilibrio entre calidad visual y rendimiento utilizando un hardware diferente al previsto inicialmente.
Pero la novedad que probablemente tendrá más repercusión a medio plazo es la relacionada con las GPUs integradas.
Hace apenas unas semanas existían dudas importantes sobre el futuro de
FSR 4.1 en RDNA 3.5. Algunas declaraciones realizadas por responsables
de AMD parecían indicar que la compañía no tenía planes concretos para
llevar esta tecnología a esas arquitecturas, una posibilidad que generó
preocupación entre los usuarios de dispositivos portátiles y sistemas
compactos.
Ahora la situación ha cambiado de forma significativa. AMD ha confirmado que trabaja en un modelo de machine learning más ligero diseñado específicamente para GPUs integradas RDNA 3 y RDNA 3.5.
Esto abre la puerta a la llegada de FSR 4.1 a plataformas basadas en
Ryzen AI 300, Ryzen AI 400 y Ryzen AI MAX, ampliando enormemente el
alcance potencial de esta tecnología.
La importancia de este movimiento va mucho más allá del mercado de las gráficas dedicadas. Los
sistemas portátiles para juegos, los mini-PCs y muchos equipos
ultracompactos dependen especialmente de tecnologías de reescalado
avanzadas para ofrecer una experiencia fluida sin disparar el
consumo energético. Disponer de una versión adaptada de FSR 4.1 para
este tipo de dispositivos puede marcar una diferencia importante en
rendimiento y calidad de imagen.
Hace apenas unos meses FSR 4 parecía una tecnología reservada exclusivamente para las Radeon RX 9000.
Hoy la situación es muy diferente. Las Radeon RX 7000 ya pueden
utilizar oficialmente FSR 4.1 y AMD ha confirmado que su siguiente
objetivo son las GPU integradas RDNA 3 y RDNA 3.5. El mensaje es claro:
el futuro del reescalado basado en inteligencia artificial no pasa por
limitar estas tecnologías a una única generación de hardware, sino por
extenderlas al mayor número posible de usuarios. Y en ese camino, AMD
acaba de dar un paso importante.
El desarrollador Pete Batard ha liberado Rufus 4.15, una versión
menor, pero importante, del que se ha convertido por derecho propio en
el mejor creador de medios de arranque para instalaciones de Windows.
Ya sabes que en MuyComputer somos fervientes seguidores de Rufus.
Software libre, gratuito y de código abierto, los que por placer o
trabajo trasteamos con pruebas de software y necesitamos herramientas
informáticas de mantenimiento, utilidades y sistema, lo tenemos en alta
estima. Si bien puedes usar otras alternativas
(especialmente adecuadas si pretendes crear un medio con múltiples
sistemas operativos), para una instalación simple de Windows en nuestra
opinión es simplemente imbatible por capacidad y fiabilidad.
Rufus 4.15
La nueva versión, lanzada en versión beta, llega para corregir
algunos errores surgidos en la puesta en marcha de la última y ambiciosa
función agregada en versiones anteriores: la instalación «desatendida». Esta función tiene el objetico de automatizar por completo la instalación del sistema operativo.
Solo tienes que arrancar desde la unidad y Rufus se encarga de todo,
como configurar una cuenta nueva, omitir anuncios y avisos, y mucho más.
Aunque personalmente prefiero un seguimiento manual que me
permite un mayor control, no hay duda de que esta función acelera la
tarea, especialmente si tienes que realizar múltiples instalaciones. La
nueva versión corrige algunos problemas, en particular un fallo en la
instalación al 75% detectado en computadoras con arquitectura x86 y
bloqueos en PCs con procesadores Snapdragon X.
Por lo demás, la versión mantiene las capacidades conocidas como las
instalaciones con cuentas locales; evitar el fiasco de los requisitos
mínimos de hardware; deshabilitar el cifrado BitLocker que sigue dando
problemas; las integraciones forzadas de IA de baja calidad;
deshabilitación de aplicaciones que nadie usa, y el resto de funciones que debería ofrecer Microsoft (y no ofrece).
Puedes descargar totalmente gratis Rufus 4.15 desde su repositorio en GitHub.
Puede manejar una extensa lista de imágenes, de sistemas Windows, pero
también las principales distribuciones GNU/Linux o herramientas de
rescate tipo Hiren’s Boot CD. Con todo, brilla especialmente a la hora
de crear medios para instalar Windows. Imprescindible.
Intel y AMD han dado otro paso importante
dentro del x86 Ecosystem Advisory Group, el grupo
creado por ambas compañías para coordinar el futuro de la
arquitectura x86 y evitar que cada fabricante avance por
su cuenta en funciones críticas. La novedad es la publicación de la
especificación ACE v1.15, siglas de AI Compute
Extensions. Bajo este nombre nos encontramos con una ampliación del
conjunto de instrucciones x86 orientada a acelerar cargas
de inteligencia artificial y machine learning.
Especialmente en operaciones de multiplicación de matrices y
formatos numéricos de baja precisión.
La clave de ACE está en que
no se plantea como una NPU independiente ni como
una simple mejora de rendimiento genérica. Hablamos más de
una capa de instrucciones para que las futuras CPU x86
puedan trabajar mejor con operaciones típicas de IA. La
multiplicación de matrices es una de las bases de redes neuronales
y modelos de lenguaje, y aunque AVX10 puede encargarse de este tipo
de cálculos, el documento técnico de ACE reconoce que la densidad
de cómputo y la escalabilidad de SIMD tradicional tienen límites.
Por eso ACE introduce primitivas matriciales que
combinan registros vectoriales AVX con registros tipo tile,
buscando más rendimiento, escalabilidad y eficiencia energética
dentro de la propia CPU.
Breve resumen de lo que implica tener futuras CPU x86 AMD e
Intel con la instrucción ACE
Según la especificación oficial, ACE añade un nuevo
estado de registros, incluyendo tile registers y registros
de escalado por bloques. Además de operaciones de procesamiento que
consumen entradas AVX y trabajan sobre ese estado matricial.
También define movimientos de datos entre registros ACE y registros
AVX, junto con mecanismos para la gestión del sistema. En la
práctica, esto significa que la CPU podrá manejar de forma
más directa datos preparados para IA. Todo ello sin
depender siempre de caminos menos eficientes o de aceleradores
externos para ciertas operaciones como la NPU o GPU.
Otra parte importante es el soporte para formatos de baja
precisión. ACE contempla INT8, INT32, FP32, BF16, FP16, E8M0, FP8,
MX FP8, MX FP6, MX FP4 y MX INT8, formatos especialmente relevantes
para inferencia, cuantización y modelos de IA donde reducir
precisión permite ahorrar ancho de banda, memoria y consumo. La
especificación también indica que las implementaciones compatibles
deberán partir, como mínimo, de una base AVX10.1, y que varias
operaciones de conversión de formato se proporcionan dentro del
marco AVX10.
El movimiento tiene además una lectura estratégica. Intel y AMD
crearon el grupo x86 EAG en 2024 junto a otros actores del
ecosistema para mejorar la compatibilidad, reducir la
fragmentación y dar a los desarrolladores una base más
consistente entre plataformas. La propia AMD explicó en el primer
aniversario del grupo que los grandes hitos técnicos eran FRED,
AVX10, ChkTag y ACE. Mientras que anunció el objetivo común
de modernizar x86 en rendimiento, seguridad y
compatibilidad de software. Esto es especialmente relevante porque
x86 ya sufrió en el pasado problemas de fragmentación con
extensiones como AVX-512, donde no todos los procesadores
implementaban los mismos subconjuntos o lo hacían de la misma
manera.
Por ejemplo, la arquitectura AMD Zen 7 aplicará este nuevo
enfoque para acelerar cargas de trabajo de IA
En resumen, ACE intenta evitar el mismo escenario que vimos con
la extensión AVX-512. Para ello, llega como una especificación
conjunta de Intel y AMD, pensada para que los desarrolladores
puedan optimizar bibliotecas, compiladores y frameworks sin tener
que mantener caminos completamente distintos para cada fabricante.
Es decir, que ambas compañías se unen ante la necesidad de
estandarización como una de las razones de fondo detrás de
ACE.
De momento, no hay que interpretarlo como una mejora inmediata
para los procesadores actuales. La propia especificación avisa de
que el documento describe tecnologías en fase de
diseño y que los planes de producto pueden cambiar. AMD ya
ha hablado de mejoras relacionadas con nuevos tipos de datos de IA
y más canalizaciones IA en Zen 6 (Ryzen 10000),
mientras que Zen 7 (Ryzen 11000) apuntaría a un nuevo motor
matricial y extensiones de formatos de datos para IA. Aun
así, el impacto real dependerá de cuándo lleguen estas
instrucciones al silicio. Por no hablar del soporte en sistemas
operativos, compiladores, bibliotecas como NumPy/SciPy y frameworks
como PyTorch o TensorFlow.
En resumen, ACE es una pieza más dentro del intento de Intel y
AMD por reforzar x86 frente al avance de arquitecturas alternativas
y frente a la demanda creciente de IA local. No sustituye a
una GPU, NPU o aceleradores dedicados en cargas masivas,
pero sí puede hacer que las futuras CPU x86 sean más
competitivas y predecibles en operaciones de IA,
inferencia ligera, servidores, estaciones de trabajo y portátiles.
Lo importante no es solo el rendimiento potencial, sino que Intel y
AMD estén alineando la base técnica de sus futuras CPU en lugar de
empujar extensiones incompatibles entre sí.
Wallpaper Engine lleva años siendo una de las aplicaciones más populares de Steam,
pero durante los últimos días su nombre ha empezado a aparecer asociado
a titulares sobre malware, riesgos de seguridad y contenido malicioso.
¿Qué está ocurriendo exactamente? ¿Se ha convertido Wallpaper Engine en un problema de seguridad o estamos ante una situación mucho más compleja?
La respuesta corta es tranquilizadora: la aplicación no está infectada
ni comprometida. La larga requiere entender qué ha pasado realmente y
por qué este popular software se ha visto envuelto en una polémica que
va mucho más allá de los fondos de pantalla animados.
Para quienes no la conozcan, Wallpaper Engine es una herramienta que permite utilizar fondos de pantalla dinámicos, interactivos y animados en Windows.
Parte de su enorme éxito se debe a su integración con Steam Workshop,
una plataforma donde los usuarios pueden compartir y descargar
creaciones desarrolladas por la comunidad. Gracias a ello, la aplicación
ha acumulado millones de usuarios y una biblioteca prácticamente
inagotable de contenidos generados por terceros.
Precisamente esa apertura es la que ha situado a Wallpaper Engine en el centro de la actualidad. Investigadores de Kaspersky han revelado recientemente la existencia de una campaña de distribución de malware a través de Steam Workshop que utilizaba determinados fondos de pantalla
aparentemente legítimos para propagar software malicioso. Entre las
amenazas identificadas figuran ladrones de credenciales, puertas
traseras, mineros de criptomonedas e incluso algunas variantes de
ransomware.
La clave está en entender cómo funcionaba el ataque. Wallpaper
Engine permite crear fondos mucho más avanzados que una simple animación
visual. Algunos pueden incorporar scripts, elementos interactivos e incluso ejecutar determinadas funciones adicionales.
Los atacantes aprovecharon esas capacidades para ocultar código
malicioso dentro de contenidos publicados en Workshop, presentándolos
como fondos normales para atraer descargas.
Esto no significa que Wallpaper Engine tenga una vulnerabilidad
crítica ni que instalar la aplicación suponga un riesgo. El problema se
encuentra en determinados contenidos subidos por terceros. Es una
diferencia importante porque cambia completamente la naturaleza del
incidente. La situación se parece más a lo que hemos visto
durante años con mods, extensiones de navegador, complementos o paquetes
descargados desde repositorios comunitarios. Cuando una
plataforma permite compartir contenido avanzado creado por usuarios,
siempre existe la posibilidad de que alguien intente aprovecharla con
fines maliciosos.
En este caso, Steam Workshop también forma parte de la ecuación.
Su enorme popularidad facilita la distribución de contenido legítimo,
pero esa misma escala la convierte en un objetivo atractivo para los ciberdelincuentes.
Según los investigadores, algunos de los elementos identificados
llegaron a acumular miles de descargas antes de ser eliminados. Además,
parte de la campaña utilizaba cuentas comprometidas para seguir
publicando nuevos contenidos maliciosos, lo que ayudaba a reforzar la
apariencia de legitimidad.
Tras recibir el informe, Valve eliminó los elementos identificados y comenzó a limpiar los contenidos afectados.
Sin embargo, el incidente ha reabierto un debate que la industria
tecnológica lleva años afrontando: cómo equilibrar la libertad creativa
de las plataformas abiertas con la necesidad de proteger a los usuarios
frente a abusos y campañas maliciosas.
Porque, en realidad, lo que está pasando con Wallpaper Engine no
es únicamente una historia sobre fondos de pantalla animados. Es otro
ejemplo de un fenómeno mucho más amplio. Cuanto más flexible,
potente y abierta es una plataforma, más oportunidades ofrece tanto a
los usuarios legítimos como a quienes buscan explotarla para distribuir
malware. Wallpaper Engine simplemente se ha convertido en el
último protagonista de una lección que Internet lleva décadas
repitiendo: la confianza es una herramienta extraordinaria para
construir comunidades, pero también un objetivo muy atractivo para
quienes intentan aprovecharse de ellas.
Epic Games prepara una de las mayores renovaciones de su
launcher desde el lanzamiento de la Epic Games Store.
Según unas diapositivas filtradas, la
compañía trabaja en el Epic Games Launcher V2, una
reconstrucción profunda del cliente que promete atacar directamente
una de las quejas históricas de los usuarios: la lentitud
del programa, sus cargas pesadas y la sensación de que
navegar por la tienda o la biblioteca nunca ha estado al nivel de
Steam. La mejora más llamativa es el rendimiento: Epic habla de
un arranque en frío 5 veces más rápido de media y
de una restauración desde la bandeja del sistema hasta la
biblioteca hasta 6,5 veces más rápida.
La clave está en que Epic no plantea esto como un simple
rediseño visual. La propia diapositiva describe Launcher V2 como
una reconstrucción “desde cero” del Epic Games
Launcher. Esto encaja con lo que la compañía ya había
reconocido a comienzos de año, cuando confirmó que estaba
rehaciendo la arquitectura interna del launcher
para que la tienda fuese más rápida, más estable y más cómoda de
usar. En otras palabras, Epic parece haber aceptado que el problema
no se arregla solo cambiando menús o animaciones, sino
modificando la base técnica sobre la que funciona
el cliente. El mínimo a esperar si quiere intentar plantar cara a
Steam.
Epic Games no solo lanzará su Launcher V2, sino que también
rediseñará su Epic Games Store
El nuevo launcher llegará acompañado de una Epic Games
Store rediseñada, con una página principal más
personalizada, recomendaciones de juegos, categorías de acceso
rápido y un carrusel principal más dinámico. También se
están rediseñando las páginas de producto para que no sean
simples fichas estáticas de compra, sino espacios con más conexión
a comunidades, contenido narrativo, datos de progresión y novedades
del juego. Es un movimiento importante porque Epic lleva años
atrayendo usuarios mediante juegos gratuitos y
exclusividades puntuales, pero su cliente ha seguido
siendo percibido como una herramienta funcional, no como un
ecosistema social o comunitario fuerte como Steam.
La hoja de ruta filtrada también apunta a más funciones
largamente solicitadas. Entre las novedades previstas aparecen
las notas de parche integradas en la tienda,
publicadas desde el portal de desarrolladores, con soporte para
texto enriquecido, imágenes, programación de publicaciones y
notificaciones para los jugadores. También se mencionan
mejoras de gestión de biblioteca, pre-registro
para juegos free-to-play, mejoras de búsqueda, personalización,
cupones financiados por publishers, reviews escritas por
los usuarios y soporte universal para mandos.
some other things:
• Rebuilding the store from the ground
• Adding in-store Patch Notes
• Player reviews are finally coming
• The store will be 5x to 6.5x times faster
• Universal controller support
• All this will be in conjunction with Fortnite pic.twitter.com/zLp3ySHUzG
Este giro tiene una lectura bastante clara. Epic quiere dejar de
ser “el launcher de Fortnite y de los juegos
gratis”. Por lo que ahora volverá a intentar a
convertirse en una alternativa más seria frente a
Steam. A principios de año, Steve Allison, responsable de
Epic Games Store, reconoció sin rodeos que el launcher era
lento. Explicó que el cliente realizaba llamadas al
backend cada vez que el usuario se movía por la interfaz,
provocando esperas y una experiencia menos fluida que la de sus
competidores. Epic también confirmó entonces que planeaba añadir
perfiles, avatares, mensajería privada, chat de
voz y grupos independientes del juego. Sí, funciones
sociales básicas que Steam y las consolas llevan años
ofreciendo.
Microsoft ha lanzado PowerToys 0.100 para celebrar el vigésimo
aniversario de esta colección de utilidades que los de Redmond liberaron
como una solución de código abierto bajo licencia MIT en su relanzamiento en Windows 10.
La historia de las PowerToys parten de Windows 95, el sistema operativo más popular de la historia. Un grupo de utilidades diseñadas como herramientas externas que mejoraban las nativas del sistema
y los controles integrados de Windows, ofreciendo a los usuarios
avanzados una mayor capacidad de personalización y productividad en
diversas tareas.
Posteriormente, publicó una segunda versión para Windows XP que
se mantuvo inalterable hasta el lanzamiento de Windows 10. Ahí,
Microsoft optó por un relanzamiento como solución abierta en GitHub y
además del código fuente, incluyó documentación para que desarrolladores
o usuarios avanzados pudieran crear sus propias utilidades. Desde ahí,
Microsoft ha ido añadiendo utilidades con cada nueva versión hasta llegar a estas PowerToys 0.100 con las que Microsoft celebra el aniversario de su lanzamiento.
Los apartados de la fiabilidad y la compatibilidad
son otros puntos destacados en PowerToys 0.100. El proceso de inicio es
significativamente más rápido en muchos sistemas y la detección de
monitores es más fiable tras un reinicio, mientras que la actualización a
.NET 10 ha mejorado la fluidez y reducido el tamaño del instalador que
ahora ocupa un 15% menos de espacio.
Para mejorar la experiencia de uso, citar que
ahora se puede cerrar el menú desplegable con la tecla Escape, los
controles deslizantes admiten ajustes mediante la rueda del ratón y las
pantallas se vuelven a escanear automáticamente cuando el PC sale del
modo de suspensión.
10 herramientas PowerToys a probar
Si no estás familiarizado con esta herramienta, decirte que puedes descargar el instalador desde su página en GitHub o desde la Microsoft Store. Funciona en Windows 10 o Windows 11 en PCs con un procesador ARM o x86 de 64 bits.
Su puesta en marcha es muy sencilla y solo requiere
la descarga e instalación para que un icono de las PowerToys se muestre
en la bandeja del sistema. La interfaz de usuario muestra todas las
herramientas individuales instaladas, permite habilitarlas y
deshabilitarlas y proporciona configuraciones para cada utilidad.
También hay un enlace al documento de ayuda para ellas. Detener el
servicio solo es cuestión de pulsar con el botón derecho del ratón en el
icono de la bandeja.
Por si quieres adentrarte en este conjunto de herramientas y como
ejemplo, te dejamos algunas de las aplicaciones que consideramos más
útil en términos de productividad o personalización.
– FancyZones. nos permite
gestionar la forma en la que ordenamos las ventanas en el escritorio,
pudiendo escoger entre distintas plantillas. La idea se ha incorporado
de forma nativa a Windows 11, presentándose en este sentido como una de
sus principales novedades. La última revisión de esta aplicación va más
allá, ofreciendo un sistema de gestión de ventanas que permite definir
diferentes zonas para colocar las ventanas. Puedes cambiar entre los
diseños de ventanas con un atajo de teclado e incluso indicarle a
FancyZones que recuerde dónde colocaste las ventanas y las coloque
automáticamente en su última zona conocida cuando las abras.
– PowerToys Run. Es una extensión del concepto
ALT-Tab y aprovecha el sistema de indexación de archivos de Windows
10/11, para a continuación servir como un lanzador rápido de
aplicaciones. Al pulsar el atajo de teclado que determinemos, podemos no
solo ejecutar aplicaciones, sino también buscar archivos, realizar
búsquedas en Internet (pudiendo escoger el nevegador que deseemos) o
cálculos matemáticos básicos.
– Awake. Similar a proyectos como
Caffeine, para equipos macOS, Awake mantiene despierto nuestro equipo
durante el tiempo que deseemos, impidiendo que entre de forma automática
en suspensión o hibernación cuando no lo estamos utilizando. Una de sus
ventajas es que puede convivir sin problemas con nuestras opciones de
ahorro energético que hayamos indicado en la configuración de nuestro
equipo.
– Keyboard Manager. es una
utilidad que permite remapear de forma sencilla nuestro teclado, lo cual
puede ser muy interesante en caso de que estemos utilizando un teclado
diferente al de nuestro idioma. ¿Quieres transformar la tecla de bloqueo
mayúsculas en algo más útil como en un botón de búsqueda universal? ¿O
tienes un portátil nuevo con tecla CoPilot pero resulta que no usas la
IA de Microsoft? Aquí puedes personalizarlo a voluntad. Conviértelo en
otra cosa.
– Advanced Paste. Esta
utilidad nos brinda más control sobre el pegado de texto. Una función
particularmente útil es que te permite usar el atajo de teclado
Windows+Ctrl+Alt+V para pegar el contenido del portapapeles como texto
sin formato en cualquier aplicación. Además también tiene un nuevo
truco: “Pegar con IA”, una función que requiere una clave de API de
OpenAI que te permitirá formatear rápidamente el contenido de tu
portapapeles con el modelo de IA que impulsa a ChatGPT.
– Always on Top. permite
mantener cualquier ventana siempre por encima del resto, dejándola
visible en la pantalla incluso cuando hacemos clic en otro
elemento. Para usarlo, simplemente presiona Windows+Ctrl+T después de
instalar PowerToys (aunque se puede cambiar por otro atajo).
– Image Resizer. Tal y como
indica su nombre, nos encontramos con una pequeña utilidad que nos va a
permitir cambiar el tamaño de las imágenes. Vamos a poder hacerlo además
desde el propio menú contextual y sin necesidad de contar con ningún
programa adicional. Además, no solo nos permitirá hacerlo de forma
individual, sino que también podremos hacerlo en modalidad grupal, tipo
batch.
– PowerRename. Ofrece a los
usuarios una herramienta avanzada con la que renombrar un gran número de
archivos de forma sencilla y a la vez. La herramienta se integra en el
menú contextual del ratón y nos ofrece posibilidades avanzadas como el
filtrar por tipo de archivo o realizar listas de exclusión.
– Text Extractor. Permite
«escanear» cualquier parte de tu pantalla en busca de palabras y
convertirlas en texto que puedes copiar y pegar, empleando para ello
tecnología OCR para reconocer texto en imágenes. Por defecto podemos
activar esta funcionalidad con la combinación de teclas
Windows+Shift+T. Esta herramienta ya no es tan relevante en Windows 11,
ya que la aplicación de Recortes también ofrece OCR integrado, pero
sigue siendo una utilidad muy interesante para los usuarios de Windows
10.
– Video Conference Mute. Para
facilitar el enorme flujo de reuniones virtuales que todos tenemos en
estos momentos, Video Conference Mute permite silenciar nuestra webcam y
micrófono. Funciona con cualquier aplicación por lo que no tenemos que
preocuparnos demasiado. A la hora de «mutearnos», solo tendremos que
pulsar el mismo atajo de teclado, ya sea en Zoom, Teams, WebEx.. etc.
Las anteriores solo son un ejemplo de las utilidades que incluye PowerToys. Puedes revisar esta página de Microsoft para conocer otras igual de interesantes.