miércoles, 8 de julio de 2026

Cloud Rebuild te permitirá restaurar Windows 11 desde la nube

Microsoft se encuentra actualmente probando una nueva función de restauración para Windows 11 bautizada como Cloud Rebuild. Como su propio nombre refleja, esta función se ha diseñado para para facilitar la restauración de un PC cuando el sistema operativo ha quedado dañado o directamente no arranca. La novedad, es que los servidores en la nube de Microsoft se encargarán de proveerte todo lo necesario para restaurar el sistema. Esta función ha aparecido por sorpresa en las nuevas builds del programa Windows Insider, en concreto dentro del canal Experimental.

La idea es ofrecer una vía más directa para devolver el equipo a un estado limpio y funcional sin depender de un pendrive o memoria USB con Windows en su interior, una ISO personalizada de recuperación o de que la instalación actual de Windows siga estando en buen estado. A diferencia de “Restablecer este PC”, Cloud Rebuild descarga desde Windows Update tanto la ISO necesaria de Windows como los drivers o controladores del dispositivo.

Cloud Rebuild podrá reinstalar Windows 11 desde WinRE incluso si el sistema no arranca

Cloud Rebuild será accesible desde el Entorno de recuperación de Windows, conocido como WinRE. Según Microsoft, el usuario podrá acceder a la función desde la ruta Solucionar problemas > Recuperación y desinstalación > Cloud rebuild. Desde ahí, el sistema iniciará una reinstalación completa de Windows 11 usando archivos descargados desde Windows Update.

El punto importante es que no se trata simplemente de reparar la instalación de Windows 11 existente, sino de realizar una reinstalación completa del sistema operativo. Por eso Microsoft muestra antes una advertencia de pérdida de datos, dejando claro que debe tratarse como una vía de recuperación limpia cuando el equipo está en una situación grave.

Para que funcione, es evidente que el equipo necesitará tener conexión a Internet desde WinRE, ya sea mediante Ethernet o una red Wi-Fi. Y es que sin esta conexión no se puede descargar la ISO de Windows por medio de Windows Update, obvio.

Microsoft refuerza la recuperación de Windows 11 y añade más cambios para los Insider

La función encaja dentro de la nueva estrategia de Microsoft para hacer que Windows 11 sea más resistente ante los fallos graves, actualizaciones problemáticas o configuraciones que dejen el equipo inoperativo. Y bueno, sabiendo que cada actualización prácticamente es susceptible de dañar el sistema, pues no es una mala idea.

Junto a Cloud Rebuild, la build Experimental también introduce cambios como la activación por defecto de la copia de seguridad y restauración en dispositivos comerciales elegibles unidos a Microsoft Entra, un nuevo diseño para el panel de control de cuenta con insignias de suscripción, mejoras en búsqueda, ajustes rápidos de Bluetooth navegables con mando y varias correcciones menores.

En paralelo, Microsoft también ha publicado builds para otros canales Insider. En el canal Beta, se empieza a coordinar la instalación de drivers, .NET y firmware con las actualizaciones mensuales de calidad para reducir el número de reinicios al mes. En las ramas 26H1 también aparecen cambios como nuevas opciones para colocar la barra de tareas en diferentes lados de la pantalla, una barra de tareas más pequeña y una ruta de actualización gratuita a Windows 11 Pro Education para entornos K-12.

Saludos. 

martes, 7 de julio de 2026

¿Microsoft Defender es suficiente para mantener seguro tu PC en Windows?

Microsoft Defender es el sistema de seguridad informática integrado en Windows. Instalado y activo por defecto en las versiones cliente de Windows, y por ello de uso gratuito, ha ido ampliando sus capacidades los últimos años, pero la pregunta persiste: ¿es suficiente para mantener seguro un PC Windows?

Esta semana la pregunta ha vuelto a saltar al primer plano de la actualidad tras conocerse una vulnerabilidad crítica en Defender que permitiría a los atacantes el control de los equipos y también la estrategia de comunicación de Microsoft en cuanto a la necesidad o no de instalar soluciones de terceros. Te ponemos al día y tú decides.

Microsoft Defender, prestaciones

El antivirus de Microsoft integrado en Windows ha recorrido un largo camino desde sus inicios como ‘Security Essentials’. Los sucesivos cambios de nombre a ‘Windows Defender’ y después al actual ‘Microsoft Defender’ ha ido respondiendo a sus mejoras en capacidad y grado de detección, carga para el sistema y usabilidad.

Si en tiempos de Windows 7 la solución de Microsoft era el peor antivirus de los disponibles y medios especializados no recomendaban su uso, la situación ha cambiado y hoy es una solución eficaz para un consumidor de a pie contra la mayoría de amenazas de ciberseguridad, virus, gusanos, troyanos y todo tipo de malware que trata de infectar ordenadores y redes. En este punto hay que recordar que Windows monopoliza el escritorio informático en cuota de mercado, pero es el sistema más vulnerable y el más atacado.

La mayoría de los antivirus modernos obtienen una puntuación del 99% o superior en pruebas comparativas reales y Microsoft Defender se sitúa a la par de sus competidores de terceros, además de la ventaja de su integración por defecto en Windows. Los resultados más recientes de la prueba de protección en condiciones reales de AV-Comparatives, que abarcó el periodo de febrero a mayo de 2026, otorgaron a Microsoft Defender una tasa de protección del 99%. Además, fue el único producto probado que no registró falsos positivos, uno de los caballos de batalla de toda solución de seguridad.

Los resultados muestran un producto que ha madurado hasta convertirse en una solución de seguridad moderna y fiable, superando la prueba de ser «suficientemente bueno» para los consumidores. De hecho, el marketing de los grandes proveedores de seguridad comerciales como Norton y McAfee refleja esa realidad, ya que ahora promocionan sus productos como paquetes de protección todo en uno, con protección de identidad, controles de privacidad, detectores de estafas y capacidades VPN.

La conclusión a la pregunta de portada es que la función de antivirus ya no es el factor diferenciador entre Microsoft Defender y las soluciones comerciales de terceros. Además, otros informes como el de OpenText dicen que el 97% de las computadoras clientes mundiales no sufren infecciones de malware y colocan el 3% restante en fallos del eslabón más débil de la cadena: los propios consumidores.

Y es que más allá de un antivirus, la seguridad pasa por el sentido común a la hora de meterse en qué tipo de páginas web, descargar archivos o adjuntos de correo electrónico, hacer clic en mensajes y, en general, implementar a nivel de usuario una serie de medidas proactivas para mejorar la seguridad, fortalecer nuestras cuentas virtuales, el uso de aplicaciones y equipos.

Por supuesto, hablamos siempre de consumidores y equipos cliente no administrados, porque las redes empresariales tienen su disyuntiva propia. La implementación masiva y acelerada de los modelos de inteligencia artificial han provocado grandes desafíos en materia de seguridad informática. Y es que a medida que las herramientas de IA generativa se han vuelto más potentes, asequibles y accesibles, los ciberdelincuentes las adoptan cada vez más para respaldar todo tipo de ataques. Ahí no hay debate: necesitan soluciones comerciales y cada vez más avanzadas.

Microsoft y las comunicaciones

El pasado mes de abril, alguien de Microsoft publicó un documento en el Centro de aprendizaje de Windows que afirmaba: «Para muchos usuarios de Windows 11, Microsoft Defender Antivirus cubre los riesgos cotidianos sin necesidad de software adicional. La decisión de instalar un antivirus de terceros depende de cómo uses tu PC y qué funciones valoras».

El artículo generó una gran repercusión en los blogs de tecnología, pero el revuelo se calmó en pocos días. Sin embargo, el artículo desapareció como por arte de magia en pocos meses. Se esfumó sin dejar rastro, sin nota ni explicación, y el enlace original redirigía a la página principal del Centro de aprendizaje de Windows.

Microsoft no se ha pronunciado públicamente sobre los motivos de la eliminación del artículo, pero a buen seguro está relacionado con las protestas de los proveedores de software de seguridad. Si el primer argumento, «Microsoft Defender es suficiente para la mayoría de los usuarios», es cierto, el segundo que indicaba «no se necesita ningún software antivirus adicional para Windows 11», es ampliamente discutible.

Seguramente los proveedores de soluciones de seguridad así se lo hicieron ver a Microsoft y, quizá, con amenazadas veladas de denuncias antimonopolio. Porque esa es otra. Como en todo el resto de espectro de caso de uso en sistemas operativos, Microsoft usa el monopolio de Windows para impulsar sus propias soluciones y aunque sean gratuitas, la intención es vender las variantes comerciales relegando a las alternativas. La estrategia no es única y otros como Google la practican en los ecosistemas que dominan.

Exploit 0-Day

Microsoft Defender no es perfecto. Esta semana se ha revelado una nueva vulnerabilidad de día cero denominada RoguePlanet, que potencialmente afecta a computadoras con Windows 10 y Windows 11 completamente actualizados y permite a los atacantes generar ventanas de comandos con privilegios de SYSTEM a través de Microsoft Defender.

«Microsoft está al tanto de la vulnerabilidad reportada y está investigando activamente la validez y la posible aplicabilidad de estas afirmaciones. Microsoft se compromete a investigar los problemas de seguridad y a actualizar los productos afectados para proteger a los clientes lo antes posible», declaró un portavoz de Microsoft.

La vulnerabilidad, etiquetada como CVE-2026-50656, aprovecha una elevación de privilegios en el Motor de Protección contra Malware de Defender y es crítica, ya que permitiría a los atacantes obtener el control total de los sistemas afectados. Amén de su peligrosidad, lo más noticiable de este exploit es que llega tras la comunicación de Microsoft en cuanto: «Microsoft Defender Antivirus cubre los riesgos cotidianos sin necesidad de software adicional…»

Saludos. 

lunes, 6 de julio de 2026

Historia visual de los iconos desde Windows 1 a Windows 11

Han pasado más de tres décadas desde que los iconos de Windows comenzaran a aparecer en las primeras versiones del sistema operativo. Desde entonces, han ido evolucionando al tiempo que lo hacían las tecnologías de representación de imágenes, las resoluciones de pantalla, los tamaños o la profundidad de color, pero su objetivo sigue siendo el mismo.

Los iconos informáticos fueron desarrollados por primera vez en la década de los 70 por Xerox PARC, un laboratorio de investigación al que le debemos numerosas innovaciones y estándares en software y hardware que mejorados todavía usamos hoy. Estos pictogramas, cercanos en su naturaleza de signos icónicos a los que pintaban los seres humanos prehistóricos en las cavernas y que precedieron a los sistemas de escritura, tenían la misión de facilitar el uso de las computadoras.

Años después fueron incluidos en las interfaces gráficas de usuario de sistemas operativos como Apple Macintosh y Microsoft Windows, y hoy no entenderíamos estos desarrollos sin ellos. Aunque en Windows comenzaron para representar los accesos a las aplicaciones y unidades de disco, hoy se pueden utilizar para cualquier indicador, un archivo, un comando, una carpeta o cualquier tipo de proceso.

Su formato varía según el sistema operativo y pueden usar formatos de imágenes estandarizados o archivos binarios propietarios como es el caso de Windows con la extensión .ico. Forman parte de la interfaz de usuario general y todos los sistemas operativos incluyen paquetes de iconos base para las aplicaciones o componentes y existe software para generación de iconos a partir de imágenes u otros programas que permiten su edición.

Evolución de los Iconos de Windows

Windows 11 estrenó un paquete de iconos ampliamente renovado. Algunos ya estrenados en las últimas versiones de Windows 10 y otros derivados de Windows 10X, todos se han creado mediante el lenguaje de diseño Fluent Desing que Microsoft está usando desde 2017 para renovar todos los apartados visuales de su sistema operativo.

Aunque los iconos han ido siendo mejorados con el tiempo, no todas las versiones de Windows han ofrecido cambios profundos e incluso algunos iconos se han mantenido durante bastantes años. Un gran ejemplo ha sido el icono de unidad de disquete, renovado la pasada primavera, pero que llevaba presente sin cambios desde Windows 95. Howtogeek ha publicado un artículo donde repasa el desarrollo de Windows a través de la historia visual de sus iconos. Y te resultará curioso ver su evolución.

Windows 1.x (1985) y Windows 2.x (1987)

En las dos primeras versiones principales de Windows, los íconos de aplicaciones solo aparecían cuando minimizabas un programa en la barra de tareas, en la parte inferior de la pantalla (Windows 1.x) o en el escritorio (Windows 2.x). Los íconos eran ilustraciones simples en blanco y negro con un tamaño de 32 × 32 píxeles.

Y es que el sistema no daba para más. Hay que recordar que en aquellos días Windows se ejecutaba como un shell gráfico básico sobre MS-DOS y para ejecutar las aplicaciones se usaban nombres de archivo de una lista en un programa llamado «MS-DOS Executive» que no mostraba iconos.

Windows 3.0 (1990)

Windows 3.0 introdujo la capacidad de mostrar iconos de 16 colores en un tamaño de 32 × 32 píxeles. Presentaban un nuevo aspecto «3D» (como se llamaba en ese momento ) con sombras simuladas, cortesía de Susan Kare, una artista que había diseñado previamente iconos y fuentes para el Macintosh original.

Con 3.0, los íconos de Windows usaron el color por primera vez, y Kare les impartió la combinación correcta de diversión y sentido comercial que los hizo muy atractivos. Ella estableció arquetipos en el diseño de iconos que tendrían una gran influencia en siguientes versiones del sistema.

Windows 3.1 (1992)

Pocos cambios. Microsoft mantuvo la resolución en 32 x 32 píxeles y los 16 colores, pero ofrecieron más detalle usando efectos de tramado para simular mayor profundidad de color y añadiendo mejoras en los efectos de sombreado en el estilo de ilustración. 

Windows 95 (1995)

La gran mayoría de iconos tuvieron su revisión gráfica, aunque se conservaron otros de Windows 3.1 y de manera general se mantuvieron los 16 colores y los 32 x 32 píxeles. Sin embargo, la API de Win32 utilizada en Windows 95 introdujo soporte para iconos de 256 × 256 píxeles con 16,7 millones de colores por primera vez.

De hecho, el Microsoft Plus! que se publicó posteriormente como paquete adicional con mejoras visuales, temas, juegos y contenido de terceros, permitía habilitar iconos con 65.536 colores en lo que se llamó «colores de alta densidad«. Este modo se podía habilitar también con un hack en el registro. Como decíamos más arriba, alguno de los iconos de Windows 95, como el de la unidad de disquete, ha permanecido.

Windows 98 (1998)

Esta versión de Windows estrenó los iconos de 256 colores por defecto. Aunque el tamaño predeterminado era de 32 x 32 píxeles, también por primera vez Microsoft ofreció un mayor tamaño de 48 x 48 píxeles que eran ideales para las pantallas de alta resolución que comenzaban a aparecer esos años.

Muchos diseños de iconos (como Mi PC y la Papelera de reciclaje) recibieron actualizaciones, pero Windows 98 también incluyó otros heredados de Windows 95 e incluso de Windows 3.1. Algo que se ha repetido en cada lanzamiento de Windows.

Windows 2000 y Windows Me (2000)

El pretendido unificador de los Windows 9x y Windows NT, mantuvo los 256 colores y los dos tamaños de 32 × 32 y 48 × 48 píxeles del anterior. Varios íconos importantes como el de ‘Mi PC’ fueron renovados nuevamente, ganando más detalle y profundidad de color, pero sin ser una revolución. Windows Me utilizó la mayoría de los iconos de Windows 2000.


Windows XP (2001)

Si hay una versión que supuso un gran salto hacia delante en iconos para Windows esa fue XP. Por primera vez admitió iconos de 32 bits (16,7 millones de colores y un canal alfa para transparencias), lo que permitió sombras translúcidas y efectos vidriosos, así como bordes mejorados gracias al nuevo proceso de suavizado.

También en diseño los íconos de XP ofrecieron un nuevo comienzo, con esquinas redondeadas, mayor profundidad de color y el uso de gradientes suaves. Fue la primera versión que se alejó del trabajo de Susan Kare en Windows 3.0, si bien iconos de sistema y aplicaciones menos utilizadas se repitieron de ediciones anteriores.

Windows Vista (2007)

Vista fue criticado hasta la saciedad (más de lo que merecía, en mi opinión), pero fue la versión más ambiciosa desde Windows 95 y la que más novedades intentó aportar. Una de las mayores fue la interfaz gráfica Windows Aero que se veía genial (si tenías un equipo potente para manejarla) y que influyó también en los iconos.


Por primera vez, el paquete de iconos de Windows se envió con un tamaño de 256 × 256 píxeles por defecto, que el sistema escalaba dinámicamente a otros tamaños según las preferencias personales del usuario. Incluían los efectos translúcidos brillantes y sombras paralelas de la interfaz y se cita que fue el primer conjunto donde Microsoft se ponía al día con el Mac OS X en esta materia.

Windows 7 (2009)

Windows 7 usó principalmente el mismo conjunto de iconos que Vista, pero cambió algunos de sistema como el del Panel de control y aplicaciones como Microsoft Paint. Los que se revisaron ​​obtuvieron una apariencia más plana y frontal que comenzó a alejar a Microsoft de los íconos brillantes de Vista. 

Windows 8 (2012) y Windows 8.1 (2013)

Microsoft apostó por una interfaz de usuario radicalmente distinta de lo que había producido hasta entonces, pensando en posicionarse en móviles inteligentes y otros dispositivos con pantalla táctil. Conocida habitualmente como ‘Metro’ y posteriormente ‘Modern UI’, estrenó un nuevo tipo de ícono llamado «Live Tile» que permitía actualizaciones dinámicas de información dentro de los mosaicos. Algo así como un mini-widget en la pantalla de inicio. Funcionaban bien en un smartphone, pero mucho menos para uso en un escritorio informático.

En cuanto a los iconos de aplicaciones, la mayoría se convirtieron en simples siluetas blancas de objetos o formas sobre un fondo de color sólido. Además, Windows 8 incluía iconos de escritorio estándar transferidos del paquete de Windows 7 y anteriores.

Windows 10 (2015)

En el lanzamiento, Windows 10 mantuvo los íconos de Live Tiles de Windows 8, y también otros de versiones anteriores como el del Explorador de archivos. Los pocos que fueron rediseñados, tenían un aspecto más angular y degradados más suaves. A partir de 2017, Microsoft incluyó los iconos de Windows como parte de la gran renovación de la interfaz de usuario en el que estaba trabajando y que según dijeron duraría «años». El objetivo es superar las inconsistencias que desde su misma concepción han lastrado el diseño general y experiencia de usuario.

Microsoft ya publicó una primera renovación en 2020 con unos diseños que decían adiós a los formatos planos y colores apagados y apostaban por usar las posibilidades del lenguaje en profundidad, gradaciones, colores vibrantes y movimiento. Lo vimos principalmente en las apps universales Correo y Calendario, Calculadora, Música Groove, Películas y TV o Alarmas y Reloj, renovadas. y se esperan otros muchos nuevos. Deberían estar disponibles en la versión de otoño Windows 10 21H2.

Windows 11 (2021…)

El próximo Windows dará carpetazo a los ‘mosaicos en vivo’ que no han terminado de cuajar y en general al -fallido- concepto Metro que se ha mantenido -con algunas mejoras- la última década. La idea es terminar con la doble interfaz que ha penalizado la experiencia de usuario y romper con componentes heredados. En la medida de lo posible porque ya sabes que el ecosistema de Windows es gigantesco y no es sencillo soportarlo a la vez que se introducen novedades. Tendremos que esperar a ver hasta donde llega la ‘revolución’.

Sobre la línea de los últimos iconos preparados para la próxima versión de Windows 10 y aprovechando el desarrollo realizado en Windows 10X, Microsoft ofrecerá un paquete completamente renovado, donde actualizará los que faltaban, el explorador de archivos, el panel de control y elementos del escritorio. Incluye carpetas del sistema, discos y algunos botones personalizados como el nuevo icono para la papelera de reciclaje.


Se ofrecerán en varios estilos y combinarán mejor con el tema oscuro, abandonando el aspecto plano, con degradados más suaves y con el nuevo tipo de letra Segoe. Lo que hemos visto hasta ahora en la versión beta nos gusta. Son indudablemente más atractivos que los originales de Windows 10 y en conjunción con la renovación de la interfaz general debe ser un punto y aparte en los iconos para Windows que hemos repasado.

Saludos. 
 

domingo, 5 de julio de 2026

Windows 11 ya no te dejará usar un PC nuevo sin actualizarlo primero

La primera configuración de un PC nuevo con Windows 11 está a punto de cambiar de forma significativa. Microsoft ha comenzado a desplegar una nueva actualización para el proceso de configuración inicial del sistema, conocido como Out of Box Experience (OOBE), que obligará a descargar e instalar automáticamente las actualizaciones críticas antes de que el usuario pueda acceder por primera vez al escritorio. El objetivo es claro: que los nuevos equipos comiencen a utilizarse con el máximo nivel posible de seguridad desde el primer minuto. 

La actualización, identificada como KB5095189, está dirigida a los equipos con Windows 11 24H2 y 25H2. Según explica Microsoft en su documentación oficial, en cuanto el ordenador detecte una conexión a Internet durante la configuración inicial, comenzará a descargar automáticamente controladores esenciales, actualizaciones de seguridad y los denominados parches zero-day. Este proceso es completamente obligatorio y no ofrece al usuario la posibilidad de cancelarlo o posponerlo, limitándose a mostrar un aviso de que el sistema está buscando e instalando las actualizaciones necesarias.

En la práctica, esto supone un cambio importante respecto al funcionamiento habitual de Windows. Hasta ahora, era relativamente frecuente completar la configuración inicial, acceder al escritorio y encontrarse después con una larga lista de actualizaciones pendientes en Windows Update. Con este nuevo enfoque, Microsoft traslada ese proceso a la fase previa al primer inicio de sesión, de manera que el equipo ya llegue al escritorio con los componentes críticos actualizados y con una superficie de exposición mucho menor frente a posibles vulnerabilidades.

La decisión tiene una lógica evidente desde el punto de vista de la seguridad. Muchos usuarios no ejecutan Windows Update inmediatamente después de estrenar un equipo o realizar una instalación limpia del sistema operativo, lo que puede dejar el ordenador expuesto durante horas o incluso días a vulnerabilidades ya conocidas y corregidas. Al instalar automáticamente los controladores esenciales y los parches de seguridad antes del primer uso, Microsoft reduce ese riesgo y garantiza que todos los equipos parten de un nivel mínimo de protección independientemente de los conocimientos técnicos de su propietario.

Eso sí, esta mejora también tiene una contrapartida práctica. A partir de ahora, el tiempo necesario para completar la configuración inicial dependerá no solo del rendimiento del hardware, sino también de la velocidad de la conexión a Internet y del volumen de actualizaciones que deban descargarse. Si el equipo incorpora una imagen de Windows anterior a la disponible en ese momento, el proceso puede prolongarse de forma apreciable antes de que el usuario vea por primera vez el escritorio.

Además de esta actualización, Microsoft ha publicado nuevos paquetes dinámicos destinados a las herramientas de instalación y recuperación de Windows, reforzando su estrategia de mantener todos los componentes implicados en el despliegue del sistema completamente actualizados. Esta decisión encaja con una tendencia que Windows 11 viene mostrando desde hace tiempo: automatizar cada vez más procesos relacionados con la configuración, el mantenimiento y la seguridad del sistema para reducir errores y garantizar una experiencia homogénea en todos los equipos.

Desde el punto de vista de la seguridad, la medida tiene ventajas evidentes, ya que evita que un equipo recién configurado permanezca durante horas o días sin instalar parches críticos. Sin embargo, también supone una nueva cesión de control por parte del usuario. Las actualizaciones pasan a ser obligatorias incluso antes de acceder por primera vez al escritorio, sin posibilidad de aplazarlas o rechazarlas, y el tiempo necesario para completar la configuración dependerá también de la conexión a Internet y del volumen de datos que deba descargarse.

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Saludos. 

sábado, 4 de julio de 2026

El Explorador de archivos de Windows 11 mejora

Hay herramientas que utilizamos tantas veces al día que apenas pensamos en ellas… hasta que dejan de responder con la rapidez que esperamos. El Explorador de archivos es probablemente el mejor ejemplo dentro de Windows 11. Abrimos carpetas, copiamos documentos, buscamos archivos o conectamos unidades externas de forma casi automática, por lo que cualquier pequeño retraso termina convirtiéndose en una molestia constante. Por eso, aunque pueda parecer una actualización menor, las últimas mejoras introducidas por Microsoft merecen bastante atención. 

Hace unos meses ya te contamos que la compañía estaba trabajando en una actualización destinada a mejorar el rendimiento del Explorador de archivos. Aquellos cambios comenzaron su recorrido dentro del programa Windows Insider, pero ahora empiezan a llegar a los usuarios a través de la actualización opcional de junio para Windows 11. Quienes prefieran esperar recibirán estas mejoras automáticamente con la actualización acumulativa prevista para el próximo mes de julio.

Lo más interesante es que Microsoft no se ha limitado a aplicar un simple truco para disimular la lentitud del Explorador de archivos. Durante los últimos meses también hemos sabido que la compañía trabaja en un sistema de precarga que ejecutará este componente en segundo plano para acelerar su apertura. Sin embargo, las mejoras que empiezan a desplegarse ahora son independientes de ese mecanismo. En otras palabras, el Explorador carga más rápido porque Microsoft ha optimizado su funcionamiento, no porque permanezca parcialmente cargado en memoria antes de que el usuario lo abra.

Buena parte de estas optimizaciones se concentran en la pestaña Inicio, uno de los elementos que más críticas había recibido desde la llegada de Windows 11 por su mayor complejidad respecto al clásico «Este equipo». Microsoft asegura haber reducido el impacto de esta sección sobre el rendimiento general del Explorador, consiguiendo tiempos de apertura más rápidos y una respuesta más ágil. También se han introducido mejoras en la barra de direcciones, que ahora ofrece sugerencias con mayor rapidez y funciona de una forma más fiable.

La actualización incorpora además varios ajustes destinados a mejorar la experiencia de uso cotidiana. El Explorador responde mejor al montar imágenes de disco, corrige algunos problemas que aparecían al cambiar el nombre de archivos y carpetas, y mejora el comportamiento de determinadas operaciones relacionadas con las vistas de carpeta. Son cambios pequeños si se analizan de forma individual, pero que, en conjunto, contribuyen a que una de las aplicaciones más utilizadas de Windows resulte más consistente y agradable de utilizar.

Microsoft tampoco parece haberse detenido aquí. La compañía ya trabaja en una nueva actualización para el menú contextual del Explorador de archivos que permitirá cargar todas sus opciones de forma simultánea, evitando los retrasos que actualmente provocan algunas extensiones de terceros. Además, también prepara nuevas opciones de configuración para que los usuarios puedan decidir qué elementos aparecen al pulsar con el botón derecho del ratón, una mejora que podría hacer este menú mucho más limpio y eficiente.

El valor de un sistema operativo no reside únicamente en las grandes funciones que protagonizan las presentaciones, sino también en esos pequeños detalles que utilizamos decenas de veces cada día. El Explorador de archivos nunca será la característica más espectacular de Windows 11, pero sí una de las más importantes. Que Microsoft haya decidido dedicar tiempo a optimizar su rendimiento en lugar de limitarse a ocultar sus problemas mediante técnicas como la precarga me parece una excelente noticia. Después de todo, pocas mejoras resultan tan agradecidas como las que hacen más fluido aquello que utilizamos constantemente.

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Saludos.

viernes, 3 de julio de 2026

Google tendrá que pagar una multa histórica por el monopolio de Android y su buscador

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha desestimado el recurso del gigante de Internet y confirmado la multa récord antimonopolio contra Google de 4.100 millones de euros impuesta por vulnerar las normas de la Unión Europea. 

Concluye así un caso que comenzó hace más de una década y tuvo su prime punto álgido en 2018 cuando la Comisión Europea impuso a Google una multa histórica de 4.343 millones de euros, por restricciones ilegales a los fabricantes de dispositivos Android y a los operadores de redes móviles para consolidar su posición dominante en los servicios de búsqueda en Internet.

Aunque la cuantía de la multa fue rebajada ligeramente en posteriores apelaciones, todas ellas consideraron probadas las acusaciones principales contra Google. Básicamente:

  • Google obligó a los fabricantes a preinstalar la aplicación Google Search y el navegador Chrome como condición para conceder la licencia de su tienda de aplicaciones, Play Store.
  • Realizó pagos a determinados grandes fabricantes y operadores de redes móviles a condición de que preinstalaran exclusivamente la aplicación Google Search en sus dispositivos.
  • Impidió a los fabricantes que deseaban preinstalar aplicaciones de Google vender un solo dispositivo móvil inteligente que funcionase en versiones alternativas de Android no aprobadas por Google, las denominadas ROM personalizadas.

Multa récord antimonopolio contra Google

En 2022, el Tribunal General anuló parcialmente las conclusiones de la Comisión relativas a algunos acuerdos de reparto de ingresos, reduciendo la multa original de 4.340 millones de euros a 4.100 millones de euros, al tiempo que confirmó el resto de las decisiones de la Comisión. Tras una apelación, el caso fue remitido al TJUE, que ahora ha confirmado la sentencia del tribunal inferior.

En concreto, el TJUE dictaminó que el Tribunal General evaluó correctamente los efectos anticompetitivos de los acuerdos de Android de Google, que no estaba obligado a realizar un análisis contra actual en todos los casos para demostrar el abuso de posición dominante y que concluyó correctamente que los acuerdos de preinstalación y anti fragmentación restringían la competencia dentro del ecosistema de Android y reforzaban la posición dominante de Google.

Respuesta de Google

Google ha respondido al cierre del caso después que el TUE desestimara su recurso, destacando que «Android promueve la libertad de elección del cliente; sigue siendo una plataforma abierta, es interoperable y es gratuito». Google argumenta que la decisión de la Comisión no refleja la realidad del ecosistema móvil actual y subraya que el caso se basa en las condiciones pasadas del mercado.

«Android ofrece más opciones para todos y da soporte a miles de empresas. Esta sentencia no reconoce nuestra importante inversión para garantizar que Android siga siendo abierto, interoperable y gratuito. En cualquier caso, adaptamos nuestros acuerdos para cumplir con la decisión inicial de 2018 y seguimos centrados en la innovación continua y la apertura para nuestros usuarios, socios y desarrolladores», ha declarado un portavoz.

Google afirma haber revisado sus prácticas contractuales desde 2018 tras la decisión de la Comisión Europea, haber introducido medidas adicionales de elección del usuario en 2021 y haber implementado más de 20 cambios específicos en sus productos después de que la Ley de Mercados Digitales (DMA) entrara en vigor en 2024, incluyendo la adición de más pantallas de selección.

Google también argumentó que la Comisión subestimó la presión competitiva que ejerce iOS de Apple, al que considera el principal rival de Android tanto en el mercado de consumo como entre los desarrolladores que eligen para qué plataformas crear aplicaciones. La compañía señaló además que los fabricantes de dispositivos Android compiten intensamente entre sí en cuanto a características, funcionalidad y precios.

Más demandas y más multas contra Google en la UE

Para las empresas que en su momento presentaron las denuncias iniciales, el fallo final que confirma la multa récord antimonopolio contra Google representa un hito importante. FairSearch, una de las primeras en elevar quejas a la UE, afirmó que la decisión es «una victoria importante en el tribunal supremo europeo contra la conducta anticompetitiva de Google en los mercados de telefonía móvil«.

El fallo va más allá de la cuantía de la multa. Al ratificar las conclusiones de la Comisión Europea sobre la conducta anticompetitiva, proporciona a otras empresas una base jurídica más sólida si deciden reclamar daños y perjuicios por las prácticas pasadas de Google con Android. Esto significa que el verdadero coste para Google podría surgir con el tiempo a través de litigios posteriores, y no solo con esta única sanción.

Además, la multa récord antimonopolio contra Google no ha sido la primera en la UE y no parece será la última. Google también fue multado con 2.400 millones de euros por su monopolio en las búsquedas de compras en 2017, perdiendo su última apelación en 2024. Google sigue enfrentándose a problemas de competencia en la UE en virtud de su Ley de Mercados Digitales (DMA).

La Comisión Europea la ha acusado de favorecer injustamente sus propios servicios de búsqueda e impedir que los desarrolladores de aplicaciones dirijan a los consumidores a opciones de pago fuera de su Play Store. También está siendo investigada por la preocupación de que esté relegando injustamente algunos resultados de noticias.

También en Estados Unidos

El Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó a finales de 2024 un documento de 23 páginas en el que pidió la división de Google, incluida la venta de Chrome y restricciones en Android. El nuevo caso ponía a Google contra las cuerdas, ya que podía cambiar el panorama tecnológico mundial. El DOJ también exigía que Google «dejara de favorecer a su propio motor de búsqueda en Android». Otras propuestas, a cual más dura, fue que Google sindicase los resultados de búsqueda por separado y venda sus datos de clics y consultas para ayudar a los motores de búsqueda rivales y a las nuevas empresas de inteligencia artificial.

El dictamen del DOJ, el más duro que se recuerda contra el gigante de Internet, llegó en respuesta al fallo judicial donde fue condenado por monopolio, por utilizar su posición dominante para dominar ilegalmente las búsquedas en línea y relegar a la competencia.

El dictamen del Juez de Distrito estadounidense que llevó el caso y que en su momento dictaminó que Google actuó ilegalmente para mantener un monopolio en búsquedas, emitió un dictamen previo antes de la sentencia definitiva donde desgranó las ‘medidas correctoras’ para prevenir las prácticas. La compañía no tendrá que dividirse, ni vender el navegador web, ni Android ni sus soluciones de IA como el asistente Gemini, aunque sí tendrá que adoptar cambios en sus prácticas comerciales.

En cualquier caso la historia no termina aquí. Tanto Google como el Departamento de Justicia informaron de una apelación al Tribunal Supremo y un dictamen final que no llegaría hasta 2027.

Saludos. 

jueves, 2 de julio de 2026

AMD consigue un 87,4% en ventas del total de placas base en Mindfactory dominando totalmente a Intel

Si bien Intel estuvo liderando las ventas durante más de una década, hace ya unos años que esto no es así, pues AMD le ha pasado por encima y se venden muchos más procesadores de la empresa de Lisa Su. Eso sí, no ha cambiado el hecho de que Intel sigue liderando en cuanto a cuota de mercado a nivel global de procesadores de PC, pero vemos como va disminuyendo cada vez más. Con AMD liderando en ventas de CPU no esperábamos que sus placas base fuesen menos y efectivamente casi llegan a representar un 90% de las ventas totales de junio de 2026 en Mindfactory.

Los fans de Intel empezaron a perder interés en esta marca cuando vieron que se quedaba por detrás de AMD. No en rendimiento en programas, sino en videojuegos, ya que los Ryzen X3D consiguieron ponerse por encima de los mejores procesadores de Intel, superando incluso a los i9 con overclock. Este fue el primer golpe de muchos, pues si te acuerdas, Intel pasó por una crisis con los i9-13900K e i9-14900K por su inestabilidad, provocando que muchos usuarios decidieran dejar de confiar en ellos y se pasaran a AMD.

AMD lidera en ventas de placas base en Mindfactory con un 87,4% respecto al 12,6% de Intel

Intel aún puede recuperar su trono y las ventas si Nova Lake-S consigue alcanzar o superar a los Ryzen X3D, pero hasta que eso llegue, hay que acostumbrarse a ver a AMD dominando. En el Black Friday de 2025 en Alemania vimos a AMD con un 95% de las ventas totales de procesadores y aunque ahora no se mantiene ese porcentaje, no está nada mal el 87,4% que han conseguido en placas base. Se han vendido un total de 4.405 placas AMD en junio de 2026 por un precio medio de 216 euros contrastando así contra las 635 unidades de Intel a un precio medio de 165 euros.

Gracias a un precio mayor, AMD ha representado un 90% de los ingresos totales por venta de placas. En cuanto a la distribución por sockets, podemos ver como AM5 ha representado un 80,9% de las ventas de placas totales y AM4 solo un 6,5%, por lo que se demuestra que aunque las ventas de CPU AM4 siguen siendo muy altas, la mayoría de gente conserva sus placas base. En cuanto a Intel, este tiene un 8,1% para el socket LGA1851 y un 4,5% para el socket LGA1700.

Las MSI MAG Tomahawk son las placas más vendidas, B850 es el chipset más popular y las placas con Wi-Fi incluido lideran

En cuanto al Top 3 placas base más vendidas, la primera sería la MSI MAG Tomahawk Max WiFi B850 de la que han vendido 300 unidades. La segunda con 210 unidades vendidas sería la MSI MAG Tomahawk WIFI B850 y la tercera sería la MSI Gaming Plus WIFI6E BN850. Como puedes ver, MSI es la marca preferida y esto lo demuestra con un 39,6% del total de placas vendidas siendo de esta marca seguida por ASRock con 24,2% y GIGABYTE con 20,3%.

Si vamos a las ventas por chipset, aquí B850 lidera con un enorme 53,8% seguido de X870E con un 16,8% y X870 con un 9,2%. Respecto a las placas base con Wi-Fi incluido, estas lideran con un 82,2%. Por otro lado, en cuanto a placas con memoria DDR4, aquí vemos que representan solo un 9,3% del total a pesar de que la memoria es más barata, pero vamos, que la gente evita comprar placas antiguas salvo casos donde se les ha roto.

Saludos.

miércoles, 1 de julio de 2026

Microsoft mejora el menú Inicio de Windows 11 con una renovación mayor

El menú Inicio de Windows 11 ha sido, desde el lanzamiento del sistema operativo, uno de sus elementos más controvertidos. Su diseño más moderno convenció a algunos usuarios, pero otros echaron en falta la flexibilidad del menú de Windows 10, criticando especialmente la escasa capacidad de personalización y la presencia de elementos que muchos consideraban innecesarios. Microsoft ha ido introduciendo cambios para responder a esas críticas y ahora ha comenzado a distribuir a todos los usuarios una de las actualizaciones más importantes para el menú Inicio. Sin embargo, lo más interesante es que este proceso todavía no ha terminado.

La compañía ha iniciado el despliegue generalizado de las mejoras que hasta ahora solo estaban disponibles en versiones preliminares de Windows 11. Estas novedades llegan a los equipos con las versiones 24H2 y 25H2 e incluyen un diseño de una sola página con desplazamiento continuo, una nueva vista por categorías para la lista de aplicaciones y la posibilidad de ocultar la sección de recomendaciones, una de las funciones más criticadas desde la llegada de Windows 11.

El nuevo diseño elimina parte de la rigidez que caracterizaba al menú Inicio original de Windows 11. En lugar de separar claramente las aplicaciones ancladas y la lista completa de programas, todo queda integrado en una única interfaz más cómoda de recorrer. La nueva organización por categorías también facilita localizar aplicaciones instaladas sin necesidad de recorrer una larga lista alfabética, mientras que quienes nunca han encontrado utilidad a las recomendaciones podrán prescindir de ellas para ganar espacio.

Ahora bien, conviene dejar claro que no todas las novedades que Microsoft ha mostrado durante los últimos meses forman parte de esta actualización. Algunas de las mejoras más esperadas continúan limitadas a las versiones Insider y, previsiblemente, llegarán más adelante con Windows 11 26H2. Entre ellas se encuentran la posibilidad de cambiar el tamaño del menú Inicio mediante distintos perfiles, ocultar de forma independiente cada uno de sus bloques —como aplicaciones ancladas, lista de programas o elementos recientes— e incluso eliminar la información de la cuenta de usuario cuando resulte conveniente, por ejemplo durante presentaciones o sesiones compartidas.

En realidad, estas novedades apuntan hacia un cambio mucho más profundo que un simple rediseño estético. Durante los primeros años de Windows 11, Microsoft apostó por un menú Inicio con una estructura muy definida, donde apenas existía margen para adaptar la experiencia a las preferencias de cada usuario. Ahora parece haber asumido que esa filosofía no convencía a una parte importante de la comunidad y está evolucionando hacia un modelo mucho más modular y personalizable, permitiendo que cada usuario configure el menú Inicio de una forma mucho más cercana a sus necesidades.

La actualización también incorpora mejoras que van más allá del diseño. Microsoft continúa trabajando para reducir los pequeños retrasos y microparones que algunos usuarios experimentaban al abrir el menú Inicio, especialmente en equipos menos potentes. Parte de ese trabajo ya comenzó con las optimizaciones de rendimiento distribuidas durante los últimos meses, pero la compañía también ha confirmado que está reconstruyendo el menú Inicio utilizando componentes nativos de WinUI en lugar de parte de la infraestructura web empleada hasta ahora. El objetivo es conseguir una interfaz más ágil, con tiempos de respuesta más consistentes y un menor consumo de recursos.

Desde el punto de vista de los administradores de sistemas, también hay novedades importantes. Microsoft abandona el antiguo sistema basado en archivos XML para definir la distribución del menú Inicio y apuesta por configuraciones en formato JSON, que podrán desplegarse mediante directivas de grupo o políticas de administración. Esto facilitará la creación de configuraciones personalizadas para empresas, centros educativos o dispositivos dedicados a tareas concretas, ofreciendo un mayor control sobre las aplicaciones y elementos visibles para los usuarios.

Lo cierto es que muchas de estas mejoras llegan con bastante retraso. La mayor parte de las críticas dirigidas al menú Inicio de Windows 11 aparecieron prácticamente desde el lanzamiento del sistema operativo, y buena parte de las funciones que ahora empiezan a incorporarse ya estaban presentes, de una forma u otra, en Windows 10. La buena noticia es que Microsoft parece haber entendido finalmente que el menú Inicio no necesita reinventarse cada pocos años, sino ofrecer la flexibilidad suficiente para adaptarse a formas muy distintas de utilizar el ordenador.

Si la compañía mantiene esta dirección durante los próximos meses, el menú Inicio de Windows 11 podría terminar convirtiéndose, por fin, en uno de los puntos fuertes del sistema operativo en lugar de seguir siendo uno de sus apartados más discutidos. La actualización que está llegando ahora supone un paso importante, pero todavía queda camino por recorrer hasta que todas las mejoras previstas para 26H2 estén disponibles para el conjunto de los usuarios.

Más información

Saludos. 

martes, 30 de junio de 2026

Microsoft amplíó el soporte de Windows 10 hasta 2027

Microsoft ha ampliado el soporte de Windows 10 y es una muy buena noticia para los que mantenemos equipos con esta versión. Así, el programa gratuito de actualizaciones de seguridad extendidas (ESU) de Windows 10 para consumidores se alargará hasta el 12 de octubre de 2027.

La ampliación del soporte se ha producido sin anuncio previo, mediante un cambio en la documentación de Microsoft sobre Windows 10 ESU, como una «nota del editor» en una publicación de Windows Experience:

«Esta publicación se ha actualizado para reflejar que el programa de Actualizaciones de seguridad extendidas (ESU) de Windows 10 para dispositivos de uso personal se proporcionará durante un año adicional, con cobertura disponible hasta el 12 de octubre de 2027″. Desde Microsoft añaden que «esta extensión ofrece a los clientes más tiempo para migrar a un nuevo PC con Windows 11, al tiempo que continúan recibiendo actualizaciones de seguridad importantes».

Cómo usar el soporte de Windows 10 hasta 2027

Si no puedes o no quieres migrar a Windows 11, no usas la gran alternativa que supone Linux o en unos momentos de brutal aumento de precios del mercado tecnológico no tienes presupuesto para adquirir un equipo nuevo, sea con Windows 11 o cambiando de plataforma a favor de un Chromebook o un Apple Mac, usar Windows 10 es una gran opción, pero no de cualquier manera.

El ciclo de vida de Windows 10 finalizó el 14 de octubre de 2025, dejando a las computadoras que lo usan sin soporte técnico y con ello sin actualización de funciones nuevas o características y lo que es peor: sin parches de seguridad. Utilizar un Windows sin actualizaciones de seguridad, teniendo en cuenta la cantidad de vulnerabilidades y ataques que reciben los sistemas de Microsoft, no es nada recomendable.

Aquí es donde entra un programa ESU (abreviatura de Actualizaciones de Seguridad Extendidas) que se ha venido usando en entornos empresariales a cambio de un coste mensual por equipo, pero que Microsoft trasladó gratuitamente al segmento del cliente, permitiendo así recibir las imprescindibles actualizaciones de seguridad y extender de manera efectiva el soporte de Windows.

En su día os mostré un amplio especial para activar el programa y puedes consultarlo si lo necesitas. Simplemente necesitas iniciar sesión con una cuenta de Microsoft en equipos con Windows 10, versión 22H2 Home, Professional, Pro, Education o Workstations. En la Unión Europea no tienes que hacer nada más, mientras que en otras regiones puedes usar puntos Microsoft Rewards que tengas acumulados o sincronizar datos con la nube de Microsoft a través de la aplicación OneDrive. (Puedes poner España como país y ahorrarte estos últimos requisitos)

En todos los casos aumentar el soporte de Windows será totalmente gratis para equipos cliente. Una sola licencia ESU se puede usar hasta en 10 dispositivos asociados y los que ya estamos inscritos seguiremos cubiertos automáticamente hasta la nueva fecha de finalización: 12 de octubre de 2027. Sea cual sea la motivación de Microsoft para ampliar el soporte, incluida la imposibilidad de millones de equipos de acceder a Windows 11 por no cumplir con sus requisitos de hardware o reducir el uso de alternativas a su ecosistema, es una buena noticia.


Saludos.

lunes, 29 de junio de 2026

Cómo crear un ‘Windows para llevar’ con Windows To Go

Windows To Go es una característica de productividad móvil que permite crear un Windows para llevar. O lo que es lo mismo, instalar, transportar y ejecutar un escritorio de un usuario en una unidad de almacenamiento externo

Dicho lo anterior, esta solución te sonará a los «LiveCD / LiveUSB» que bien conocen los usuarios de Linux, porque su objetivo es similar: ejecutar un sistema operativo desde un medio externo (generalmente un pendrive conectado a un puerto USB) sin necesidad de instalarlo en los equipos donde se ejecuta.

Al igual que sucede con Linux, este Windows para llevar no está destinado a reemplazar equipos de escritorio, equipos portátiles ni suplantar otras ofertas de movilidad, pero permite usar los recursos de manera eficaz en escenarios de trabajo alternativos. Windows To Go funciona igual que cualquier otra instalación de Windows, si bien tiene algunas excepciones como:

  • Los discos internos están desconectados.
  • No se usa el Módulo de plataforma segura (TPM)
  • La hibernación está deshabilitada de manera predeterminada.
  • No está disponible el Entorno de recuperación de Windows.
  • No se admite la actualización ni el restablecimiento de un área de trabajo de Windows To Go.
  • La tienda está deshabilitada de manera predeterminada.

Windows To Go (oficiales en empresas)

Microsoft enfoca esta función especialmente a entornos de productividad móvil empresariales y por ello certifica unidades de almacenamiento externo específicas para soportarlo, si bien como veremos después pueden usarse otras. La oferta oficial contempla pendrives USB de 32, 64, 128 y 256 Gbytes de capacidad de almacenamiento de fabricantes como Imation, Kingston, SPYRUS, Super Talent o Western Digital.

Todas estas unidades se conectan a los equipos a través del puerto de interconexión de periféricos USB (2.0, 3.0, 3.1) y algunos modelos incluyen cifrado AES o certificación FIPS 140-2 (estándar federal de procesamiento de la información de Estados Unidos) obligatorio para acceder a gobiernos y administraciones.

Microsoft incluye una herramienta específica para la creación de este tipo unidades. Un asistente que facilita su creación siguiendo estos pasos en versiones Enterprise. Windows 10 Pro y Windows 11 Pro también facilitan la creación de esta solución con un asistente disponible en el panel de control de los sistemas.

Windows para llevar, también para consumidores

Las unidades Windows To Go también puede crearse para uso en entornos de consumo con hardware no certificado por Microsoft. Para ello puedes utilizar cualquier pendrive o unidad externa USB con al menos 16 Gbytes de capacidad de almacenamiento disponible.

En cuanto al software, se puede utilizar un disco de instalación de Windows o en su defecto, una imagen ISO del sistema que puedes descargar desde la página de Microsoft dedicado a Windows 10, de la siguiente manera:

  • Accede al portal web de Microsoft para Windows 10 y descarga la herramienta para instalar el sistema.
  • Ejecuta el archivo descargado denominado “MediaCreationTool”.
  • Selecciona “crear medios de instalación para otro PC”.
  • Selecciona idioma, edición de Windows y arquitectura, en este caso Windows 10 Pro de 64 bits.
  • Elige archivo ISO como medio a usar y descarga la imagen del sistema.

Una vez descargada la ISO, solo nos resta usar una herramienta especializada en «quemado» de imágenes como Rufus, con el siguiente paso a paso:

  • Descarga Rufus desde su página oficial (es gratuita) y ejecútalo.
  • Selecciona el pendrive a utilizar y la ruta de la imagen ISO descargada.
  • El único cambio respecto a una instalación estándar de arranque es que en ‘Opciones de imagen’ selecciones la opción Windows To Go, como muestra la imagen:

Deja que termine el proceso para obtener esta solución de movilidad. Un Windows portable que podemos llevar a cualquier parte, conectarlo a un puerto USB y arrancarlo en equipos una vez destacado el pendrive como primer dispositivo de arranque en la BIOS/UEFI, sin afectar al sistema instalado internamente en los equipos.

Aún con algunas limitaciones frente a lo que obtenemos con un LiveUSB de alguna distribución Linux, es muy útil este Windows para llevar permite obtener un escritorio completo de Windows en cualquier parte.

Saludos.